Ricky Rubio, uno de los jugadores españoles con mayor proyección internacional, jugó al fútbol hasta los 10 años antes de pasarse al baloncesto. Con unas dotes innatas para el deporte de la canasta, sólo cuatro años y once meses después se despojaba del chándal en el banquillo para debutar en la ACB con el Joventut de Aíto García Reneses.
Hoy parece ya un veterano si se admira su exclusivo palmarés para un joven de tan sólo 18 años. Rubio defenderá esta temporada los colores del Barcelona, aunque sus derechos NBA obran en poder de los Minnesota Timberwolves. Acaba de ganar el Eurobasket de Polonia.