El Cinturón metropolitano de Granada también se blinda con normativas 'antiprostitución' al trasladarse el fenómeno

Maracena y Pulianas, los pueblos a los que se han mudado, preparan sus ordenanzas de la convivencia para poder prohibir esta actividad

M. V. COBO MVCOBO@IDEAL.ESGRANADA.
Un grupo de chicas de origen subsahariano en el polígono Cortijo del Conde, en la noche del lunes. :: ALFREDO AGUILAR/
Un grupo de chicas de origen subsahariano en el polígono Cortijo del Conde, en la noche del lunes. :: ALFREDO AGUILAR

La entrada en vigor de la Ordenanza de la Convivencia de Granada ha empezado a tener consecuencias. Por un lado se ha reducido la presencia de chicas en Carretera de Jaén, pero también se ha trasladado el problema a otras zonas, como los municipios de Maracena y Pulianas.

Una de las zonas en la que ha empezado a detectarse esta actividad es la rotonda al final de Carretera de Jaén, que comparten los dos municipios anteriores y Granada. El alcalde de Pulianas, Rafael Gil Bracero, ha mostrado su preocupación por esta presencia, que puede afectar a los comercios de la vía de servicio del polígono Asegra, donde ejercen. Este municipio ya ha aprobado un borrador para elaborar su propia ordenanza de la convivencia. En la misma fase se encuentra el municipio de Maracena, que está redactando el texto de esta normativa para poder impedir que la actividad se desarrolle en terrenos de esta localidad.

Junto a dos colegios

Otro de los puntos en los que se han instalado las meretrices es en la carretera de Pinos Puente, en unas calles que discurren junto a los colegios Mulhacén y Monaita. En esta zona ya aparecieron hace un año, pero los directores de los centros hablaron con el Ayuntamiento de Granada y se redujo la presencia de las chicas. Sin embargo, la presión en Carretera de Jaén ha provocado que estas chicas vuelvan, y en mayor número.

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