El arzobispo de Toledo y primado de España, Braulio Rodríguez, sospecha que la reforma de la ley del aborto esconde un «ambicioso plan» del Gobierno para introducir una «salud sexual y reproductiva que justifica esterilizaciones masivas, la propagación del aborto como derecho machista de la mujer, la ocultación de información sobre los efectos abortivos de anticonceptivos y la restricción de los derechos de conciencia en los facultativos sanitarios». Así lo afirma en una carta publicada en el último número de la revista semanal del Arzobispado de Toledo que se distribuye este fin de semana a todas las parroquias de esta archidiócesis.
En esta misiva, Braulio Rodríguez advierte a los padres de que la nueva ley facultará a los poderes públicos a obligar a la comunidad educativa a impartir una determinada educación sexual bajo la excusa de prevenir embarazos no deseados y abortos en las jóvenes así como las infecciones de transmisión sexual. En este punto, el arzobispo de Toledo asegura que el Gobierno de Zapatero pretende «una injerencia en el derecho de los padres a que se respeten sus convicciones en la educación de sus hijos, algo que ya viene sucediendo en muchos materiales didácticos sobre educación para la salud donde se introducen talleres de salud sexual sin informar a los padres, vulnerando la intimidad del alumno y los derechos de los padres contenidos en el artículo 27 de la Constitución».
En este sentido, Braulio Rodríguez alerta de que el Ministerio de Sanidad está elaborando una normativa legal que obligará a todos los centros educativos a impartir educación sexual a través de profesionales o personal sanitario designado por la Administración sin contar con la opinión de los padres o el ideario de los centros educativos. «Los contenidos -advierte el arzobispo- serán definidos por una norma legal y vigilados por Sanidad a través de la inspección correspondiente sin contar con la opinión de los padres ni con el proyecto educativo del centro».
«¿Acaso existe un consenso social en el campo de la educación sexual y reproductiva en España?», se pregunta en este escrito Braulio Rodríguez, que acusa al Estado de entrometerse «de nuevo» en la intimidad de los alumnos «ya que el ejercicio de la sexualidad pertenece al ámbito personal y afecta a los valores y convicciones y, por tanto, a la libertad ideológica y de conciencia».