Volver a ver cañas de azúcar creciendo en la Vega de Motril -que pasa por sus horas más bajas con miles de marjales abandonados y cultivos pocos rentables- suena a auténtica utopía. Aunque no hay ciudadano de la Costa que no añore aquellas vegas verdes vinculadas a la cultura milenaria del azúcar que impregna las señas de identidad de toda una comarca, la realidad se impone y la caña ya es patrimonio exclusivo de museo. La falta de rentabilidad hizo que los agricultores fueran abandonando el cultivo más ecológico que jamás tuvo Motril y el cierre en 2006 de última azucarera de caña de Europa -la fábrica de Salobreña- dio la puntilla al cultivo.
'Resucitar' la caña de azúcar sería a día de hoy... ¿imposible? No, si se dedica a otros usos, como la fabricación de agrocombustibles.
La Agencia Provincial de la Energía, dependiente de la Diputación provincial, cree que puede haber una segunda vida para la caña. Por ello ha puesto en marcha un estudio que pretende determinar si es viable no solo resucitar la caña de azúcar en la Vega de Motril sino también la remolacha en las Vegas de Guadix y Granada.
El estudio analizará si es posible volver a sembrar cañas y remolachas en estas vegas, si sería viable económicamente, si los agricultores estarían dispuestos y, entre otros aspectos, si se podrían adaptar las infraestructuras existentes para la producción de biodiésel de automoción.
El abandono definitivo de la caña, en 2006, supuso para la Costa la pérdida de un trozo de su historia y más allá del aspecto romántico, un desastre para las vegas, donde se quedaron alrededor de 20.000 marjales de fincas baldías. Muchos propietarios de pequeñas parcelas las han ido abandonado por la falta de rentabilidad del campo o de ganas de seguir peleando.
Por eso el proyecto sería un auténtico revulsivo para la agricultura de la Costa. «La idea es recuperar las vegas para un uso agrario ligándolas a sus cultivos tradicionales, como la caña o la remolacha que desaparecieron. El proyecto afectaría a 72 municipios repartidos entre las tres grandes vegas de la provincia, la Vega de Granada (40 pueblos), la de Guadix (29 pueblos) y la de Motril (tres pueblos)», explica el director de la Agencia Provincial de la Energía, Fernando Alcalde.
Los responsables del estudio en Motril ya se han puesto en contacto con los agricultores, que se han mostrado entusiasmados con el proyecto. Pero desde la Agencia Provincial de la Energía advierten que todavía es pronto para hacerles ilusiones, ya que están en el punto de partida y habrá que estudiar en profundidad la viabilidad del cultivo basándose en las características de los suelos y los precios que obtendrían por el biodiésel, además de otros muchos frentes. «Está claro que esto no es trabajo de un día, pero el cultivo sería un revulsivo para los trabajadores de la zona y yo creo que si la Adminitración y los agricultores se implican lo podemos conseguir», sentencia Iluminada Banda, una de las responsables del estudio.
Por el momento, ahí está la intención: la Agencia Provincial de la Energía ha invertido en este estudio 30.000 euros, cofinanciados por la consejería de Innovación de la Junta de Andalucía.