Unos con más detalle y otros con menos, torreños, carchuneros y caleños conocen la realidad de sus pueblos y tienen opiniones muy diversas sobre la relación de amor-odio con Motril.
«Siempre vamos a depender de ellos. Ahora nos han cortado el grifo. Si los políticos no se entiende el que sufre es el pueblo», exponen Juan y Emilio desde un bar de Torrenueva. Estos vecinos comentan la falta de Policía y los defectos que tiene el anejo. Ahora dicen que va mejor. «Como no se pongan de acuerdo... Es que queramos o no, somos un barrio de Motril».
Cerca del Ayuntamiento torreño, un grupo de mayores prefiere no comentar. «No, es que yo no voy a las reuniones y no te puedo decir». En Torrenueva, los vecinos están más enterados de lo que es una Ela y su funcionamiento. Hay un grupo bastante amplio de vecinos que acompaña al alcalde, en autobuses, cada vez que hay que ir a Motril a protestar.
«Yo, sí he ido, sí. Me gusta defender a mi pueblo. Lo de Torrenueva para Torrenueva. El Ayuntamiento motrileño maneja el dinero y ahora estamos regular», explica Carmen Flores que es una de las que va con Manuel Carrascosa a reivindicar los fondos del anejo.
En el mercado de Carchuna cada uno piensa de una manera. En lo que sí coinciden los comerciantes es que el pueblo no está lo bien cuidado que debería.
Deficiencias
No le importa quién tenga la culpa, quieren, por ejemplo, puertas para el recinto donde venden su mercancía ya que todavía no las han conseguido. «Yo creo que lo mejor sería que no hubiese alcalde y que esos 3.000 euros que cobra que los repartiesen. Bastante tenemos con uno en Motril», dice uno de los vendedores.
La mayoría están de acuerdo en la independencia o en cualquier fórmula que mejorase la gestión actual con la que no están muy conformes. «Yo no sé a quién creer. Si a los de Motril o al alcalde de Carchuna. Cada uno da su versión pero no enseñan papeles», opinan Belén y Rosa desde un parque con columpios, con el que están muy contentas, además de con otras mejoras como un edificio multifuncional.
«La independencia sería lo suyo. Que se paguen aquí los impuestos y que se queden aquí todos», añaden.
Un vecino de Calahonda no tiene dudas: «Que nuestro pueblo tenga que depender de Motril es una ruina». Otro grupo de caleños se queja de que todo el dinero se queda en Carchuna. «Aquí la Policía no se conoce y está el pueblo bastante abandonado».