Como era de esperar, sobre todo para no enturbiar el ambiente del vestuario, Odion Jude Ighalo no entró en la convocatoria. El delantero nigeriano tendrá que esperar al menos una semana más para saber lo que se siente al ser de la partida en un encuentro de 2ª B. Al igual que el resto de compañeros que se cayeron de la lista de Álvarez Tomé, el ariete pisó el césped del Nuevo Los Cármenes mientras el 'once' inicial recibía las últimas instrucciones del técnico.
Sentado en el banquillo, Ighalo atrajo las miradas de numerosos curiosos que todavía no conocían el rostro del que muchos ya encumbran como nuevo ídolo de la afición rojiblanca. Un chaval se acercó lo máximo que le permitió la valla de seguridad y empezó a gritar su nombre hasta que el futbolista se dio cuenta de ello. Odion giró su cabeza pero el niño se quedó mudo en ese momento, tan sólo acertó a levantar el pulgar en señal de aprobación. Ighalo le dedicó una sonrisa y le dio las gracias con otro movimiento de la mano.
Ante la expectación suscitada por el nigeriano, sus compañeros Coke y Plata comenzaron a hacer bromas sobre su popularidad. Los jóvenes futbolistas sacaron sus móviles para imitar a la nube de fotógrafos que rodeaban al delantero, que empezó a reírse y esconderse ante el improvisado 'paparazzi' en el que se convirtió el jugador del filial. Poco antes del pitido inicial, Ighalo se marchó a la grada junto al resto de no convocados.
Durante el camino, Odion tuvo que realizar varias paradas para atender a los aficionados que le demandaban un autógrafo. Más de uno se confundió y pensó que Ighalo era el hombre de color que estaba sentado en el palco. Sin embargo, ése no era otro que el hermano del delantero, quien presenció el encuentro desde tan privilegiada posición. Pese a los numerosos comentarios que le rodean, Ighalo debe acostumbrarse a ser uno más y ganarse el respeto de afición y compañeros en el terreno de juego. Al igual que ellos, el delantero ocupó uno de los asientos del graderío más alto del sector A.
Coreado
En un momento del partido, las peñas de uno de los fondos comenzaron a corear su nombre, algo que el ariete agradeció saludando con su mano izquierda, en la que lucía un más que vistoso reloj de pulsera. El último en incorporarse a la plantilla rojiblanca presenció atento el devenir del partido y no dudó en aplaudir como un seguidor más las acciones de su equipo. Especialmente efusivo se mostró tanto en la celebración de los goles como cuando Nyom realizó una gran internada desde la banda derecha, cuyo disparo terminó en saque de esquina.
Al cumplirse el tiempo reglamentario, la grada del estadio comenzó a hacer la ola, pero Ighalo no participó en ella. Cuando todavía era 'marejadilla', Coke y el delantero se levantaron de su asiento para bajar a vestuarios. Allí tocaba rápida felicitación a los jugadores y calzarse las botas de nuevo, ya que tras el partido hubo una minisesión de entrenamiento -hoy tienen día libre- en la que participó toda la plantilla. El estreno de Ighalo deberá esperar y, aunque todavía no ha disputado ni un segundo con el Granada, el torbellino de miradas y comentarios acaba de alcanzar su máxima expresión.