El antiguo comercio del trueque ha vuelto hoy por unas horas y con una finalidad solidaria al bar 'El Braserito', un popular establecimiento del centro de Granada cuyos clientes pueden "abonar" de forma simbólica sus consumiciones con productos no perecederos que serán destinados al Banco de Alimentos.
Hace un par de meses Paco Ruiz y su esposa Ana, propietarios de este restaurante, decidieron poner en marcha esta pionera iniciativa para ayudar a los más necesitados de la ciudad y, por suerte, la respuesta por parte de la ciudadanía ha sido todo un éxito. Sólo en las primeras horas desde que abrió sus puertas el bar ya habían recogido varios centenares de kilogramos de alimentos, principalmente legumbres, arroz, pasta y otros productos no perecederos.
"Mi mujer y yo queríamos ayudar y pensamos que quizá no era conveniente volcarse con una sola familia, por eso decidimos hacerlo a través de una ONG como el Banco de Alimentos, para llegar así a más gente", explica, entre comanda y comanda, Paco Ruiz. Como cada mediodía, los clientes acceden al bar para tomarse, explica el dueño, "sus cervecitas y sus vinitos", sólo que hoy, en lugar de pagarlos con dinero, pueden hacerlo con alimentos.
De todos modos y como la pretensión es meramente solidaria Paco y su mujer han preferido no poner "un tope", es decir que no han querido establecer una "equivalencia" entre lo que se aporta para el Banco de Alimentos y las consumiciones que luego se pueden tomar. Es más, en el afán de los propietarios de 'El Braserito' de apoyar a esta organización no gubernamental, el dinero de las consumiciones que se abonen en efectivo también será destinado de forma íntegra a la compra de alimentos para su posterior distribución.
"Estamos encantados con esta iniciativa, la respuesta está siendo fantástica", comenta un contento Antonio López-Baraja, vicepresidente del Banco de Alimentos de Granada, quien ha querido reconocer expresamente el mérito de la idea y de su puesta en práctica a los dueños del establecimiento. "Sea en especie o sea en dinero la recaudación completa de la barra irá destinada a la organización, lo que nos parece estupendo", añade Antonio, al tiempo que apostilla que, precisamente en los tiempos actuales de crisis, estas propuestas se hacen más necesarias si cabe.
De hecho, este año la demanda de alimentos se ha incrementado, como el propio vicepresidente define, "de una manera terrible" y sólo en los nueve primeros meses del año en el Banco han recogido un cincuenta por ciento más que el año pasado, lo que los responsables de esta organización relacionan de forma directa con la situación económica. Tanto el propio Antonio como el dueño del bar esperan que esta singular manera de apoyar al Banco de Alimentos pueda repetirse no sólo en próximos años sino también en otros establecimientos de la ciudad.
Sea como fuere, los clientes de 'El Braserito' han encontrado hoy la mejor manera de canalizar su solidaridad al tiempo que pasan un buen rato entre tapas y amigos.