«Prefiero lidiar con un navajero en sucesos a un poeta enfadado», dice el periodista Juan José Téllez para describir las exigencias del periodismo cultural, un género sobre el que se celebra un encuentro en el Centro Cultural CajaGranada Memoria de Andalucía. Más contundente se muestra la ex directora de Canal Sur y miembro del Consejo Audiovisual de Andalucía, Mercedes de Pablos, al afirmar que «el periodismo cultural es lo más difícil, porque requiere un reciclaje permanente y los lectores son más exigentes». «En este género no es suficiente, como en el político, con saber los nombres de los nuevos parlamentarios -añade-, porque la realidad cultural cambia constantemente». De Pablos coincide con la peligrosidad de este periodismo reseñada por Téllez, al indicar que «al final es más pacífico un navajero que un poeta». El escritor y periodista indica que el cine, la literatura y el teatro «se hacen a la baja y con el periodismo ocurre lo mismo». No obstante, Juan José Téllez estima que «este tipo de noticias y reportajes es un género literario» y su futuro se encuentra en «la transversalidad de la divulgación cultural». Apuesta por nuevas formas, «porque a veces, en lo que respecta a la crítica literaria, olvida que se dirige a los lectores».
La especialista del Consejo Audiovisual de Andalucía opina que «las empresas olvidan que los medios de comunicación y los periódicos son indicadores de cultura y que los lectores son consumidores de un producto cultural, lo que deberían tener más en cuenta».
Reciclaje
Mercedes de Pablo dice que este tipo de información se enfrenta a las nuevas tecnologías, «que permiten hacer visitas virtuales a cualquier museo, leer críticas y comentarios, pero hay páginas literarias que son tan sectarias como las revistas». «Todo ese aluvión de información cultural, la que aparece en Internet, está en bruto y le falta ese valor añadido de un profesional especializado», comenta Mercedes de Pablo.
Manuel Pedraz, presidente de la Asociación de Periodistas Culturales de Andalucía, insiste en la idea de que esos nuevos medios en la web «obligan a que el comunicador esté más atento, porque todo está en la red, pero también hay mucho 'friki' en internet, mucho divulgador que no tiene la formación, código ético y demás principios de un periodista cultural».
«La aparición de estos 'divulgadores' en la web está haciendo que la valoración de la firma se diluya y cualquiera pueda hacer su labor como profesional, porque nos meten a todos en el mismo saco», insiste Pedraz.
El especialista y presidente del colectivo andaluz de profesionales también destaca la complejidad de este género, «porque quien se mueve en el ámbito intelectual debe hacer una labor mayor de reciclaje, estar a la última y en todos los palos». «Se les exige a los profesionales -añade- que sepan de cine, teatro, antropología, arqueología, música, arte, patrimonio, literatura,... y eso pide un mayor esfuerzo a los periodistas».
«En estos momentos -señala Pedraz- las secciones de cultura de los periódicos, que en muchos ha desaparecido, es una especie de cajón de sastre, de lo que primero se prescinde, un jarrillo de mano, que decíamos en mi pueblo».