Sergio Scariolo es de esas personas que vive con la maleta siempre en vilo. Sin apenas tiempo para digerir la medalla de oro a la vuelta del Eurobasket de Polonia con la selección española tuvo que empaquetar de nuevo sus cosas para hacer frente a su otro cometido y tomar las riendas de la pretemporada del Khimki ruso, el equipo al que entrena cuando se quita el chándal de seleccionador. La entrevista se produce por teléfono y... ¿qué está haciendo Scariolo? Como no, la maleta. Se prepara para viajar hoy a Granada, donde su equipo debutará en pretemporada en el Memorial Rodríguez Franco. El éxito continental y el futuro salen a la palestra. Por su palabras y pese al sufrimiento inicial en Polonia, la experiencia vivida parece haberle 'enganchado' a la selección.
-Aunque imagino que será la palabra que más ha oído en las últimas semanas, antes que nada, enhorabuena.
-Gracias. La ha oído bastante, sobre todo de la gente del baloncesto, que ha sabido identificar una trayectoria. Y también la gente de la calle ha sido muy sincera, amable y muy positiva. El oro del Europeo ha sido una alegría colectiva.
-Ahora, vuelta a la normalidad con el Khimki. ¿Con qué preparación llegan a este primer amistoso en Granada?
-Bueno, sólo llevamos tres entrenos con el equipo al completo y no hemos disputado ningún partido con todos porque estábamos sin los jugadores del Europeo. Nos hemos incorporado ahora seis jugadores y el técnico. Estamos continuando con nuestra preparación. Nuestra liga empieza una semana más tarde y digamos que estamos en una fase intermedia, sobre todo a nivel táctico y de equilibrio.
-Han elegido Estepona (Málaga) para iniciar su preparación, ¿por qué?
-Teníamos claro que la decisión estaba entre Eslovenia y España. Yo había tenido buenas experiencias en Estepona con Real Madrid y Unicaja. Y a un centro de alto rendimiento como el de Sierra Nevada no podíamos ir porque a estas alturas de temporada no conviene.
-El CB Granada va a ser su primer rival en esta mini gira española, ¿qué conoce del equipo granadino?
-Conozco a todos los jugadores individualmente, pero no como equipo. Hoy (por ayer) echaré un vistazo a un par de vídeos para conocerlo mejor. Aunque en esta fase de preparación te preocupas de todo menos del rival, porque estás más pendiente de la propia evolución de tu equipo y de los ajustes que hay ir realizando. En cualquier caso, pienso que el CB Granada es un equipo bien hecho, a pesar de que no cuenta con grandes medios.
-¿Quizá lo que más destaca es su línea exterior y el punto más débil, a priori, el juego interior?
-La línea exterior es muy peligrosa. Tienen a Teemu Ranniko (ex Khimki), un gran jugador al que deseo lo mejor. Pero por dentro también tienen hombres peligrosos a los que conozco bien, como Pablo Aguilar, Gutiérrez o Jesús Fernández. Aguilar es un jugador que muy posiblemente entrará en el grupo de 20 ó 25 que vamos a ir siguiendo esta temporada. Es un jugador que tiene unas condiciones idóneas y merece un seguimiento por parte de nuestra comisión técnica.
-¿Me está hablando de la selección española o del Khimki?
-De la selección española, por supuesto, no de mi equipo. Pablo Aguilar tiene la ventaja de tener un rol que no está sobrado de jugadores. Es un jugador atlético, con una gran capacidad ofensiva, con buena mano y, según me dicen, una gran personalidad. Si trabaja bien y sigue una evolución correcta, será uno de los jugadores a tener en cuenta para la futura selección.
-¿Puede ser un nuevo Garbajosa pero con mayor capacidad atlética?
-Bueno, eso son palabras mayores, pero ojalá. Aguilar es un 'cuatro' moderno que tiene que mejorar, por ejemplo, en el pase.
-Cambiando de tercio, en el partido de hoy, Carlos Cabezas, Raúl López y usted van a recibir un homenaje por el reciente éxito del Europeo de Polonia. ¿Le gustan estos homenajes o prefiere evitarlos?
-Lógicamente, no ganas medallas para tener homenajes, pero con esto la gente te demuestra respeto e identificación con el trabajo bien hecho. Estas muestras de agradecimiento y el respeto son de agradecer, valga la redundancia. Es algo que gusta hacer porque cuando haces un trabajo con la selección no lo haces para tener ingresos, sino para ganar medallas y ofrecérselas a la afición.
-En Granada se va a reencontrar con Alberto Pérez, delegado del equipo granadino que se ha estrenado con la selección absoluta en Polonia. ¿Qué tal lo hizo siendo novato?
-Extraordinario. Él ya tenía experiencias anteriores en categorías inferiores y ha llevado su debut con una profesionalidad increíble, con gran educación, naturalidad y firmeza cuando ha sido necesario. Para mí ha sido un descubrimiento. Tenía referencias de Alberto por Juan Antonio Orenga y la verdad es que no se equivocaba con él.
-Desde la distancia de los días, ¿cómo analiza todo lo ocurrido en el Eurobasket de Polonia?
-Ha sido una experiencia extraordinaria, una vivencia que te enriquece y te fortalece, no sólo por el resultado, sino también por el respeto de los jugadores, por su cohesión y su saber estar detrás en los momentos difíciles.
-He leído que la charla posterior a la derrota frente a Turquía es una de los experiencias más reconfortantes que ha vivido a lo largo de su trayectoria como entrenador.
-Sí, es cierto. Ese día les comentamos a los jugadores si teníamos que hacer algún cambio en todos los sentidos. Y la respuesta fue unánime y decidida: no teníamos que cambiar el qué, sino el cómo. Eso me reconfortó muchísimo porque, a pesar de los resultados negativos, era algo enriquecedor. Hubo una sensación de compromiso, de levantar el tono de nuestro juego. Los jugadores dijeron 'lo vamos a hacer', y lo hicieron. Aquel día me fui a la cama muy optimista.
-¿Tuvo que ceder algo en la parcela táctica? Es decir, ¿varió algo de su sistema de juego para que llegara ese cambio tan radical?
-No, nada, absolutamente nada. El problema también fue no poder ensayar con Pau Gasol en la preparación, que Rudy arrastrara molestias y no estuviera al cien por cien, que Navarro, por la ausencia de Rudy, tuviera que jugar infiltrado, que Garbajosa tampoco estuviese bien físicamente y que Ricky Rubio estaba aún algo aturdido por todo lo que ha vivido este verano con el tema de la NBA y su fichaje... Todo el quinteto titular estaba en condiciones muy malas. Fue un factor que también afectó.
-¿Le dolieron las críticas? Hubo quién incluso pidió su dimisión en un periódico nacional.
-Sí, Juan Mora (Diario As). Juan Mora es un capítulo aparte (ríe con cierto cariño). Si tú haces este trabajo sin aceptar las críticas, mejor que lo dejes. Las críticas hay que aceptarlas, pero en ese momento decidí no leer nada sobre mí, sólo leer las declaraciones entrecomilladas de mis jugadores para saber qué pensaban. No tenía tiempo ni tampoco le veía utilidad. Y a los jugadores lo que les dolió fueron las mentiras sobre las relaciones interpersonales entre ellos y yo. Lo vieron como una falta de respeto y no lo olvidarán nunca.
-El próximo año llega el Mundial de Turquía, ¿seguirá al frente?
-Creo que lo más complicado ya lo hemos hecho, porque se han establecido lazos de confianza que a nivel de baloncesto y de grupo daría pena romper. Ahora bien, tengo que consultar con mi familia, que son quienes sufren mi ausencia. Hasta ahora no ha habido ningún problema en el aspecto personal y familiar. Todo lo que hemos sufrido y disfrutado nos lleva a querer continuar, aunque posiblemente sin algunos de los protagonistas
-¿Habrá que suplicar a los Lakers para que dejen a Pau ir a Turquía?
-Es un punto de interrogación. Creo que el caso de Pau Gasol será una decisión personal. Es un ser superior, con una personalidad muy marcada y sabe lo que quiere. Más que los Lakers, será el propio Pau quien decida.
-Por último, una curiosidad futbolística. Sé que es fan del Inter de Milán pero, ¿sabe que la familia Pozzo, dueña del Udinese, ha invertido en el equipo de Granada, que está en Segunda B, a través de Gino Pozzo?
-¿Sí? No lo sabía. Es una familia que tiene mucha repercusión en Italia. Sé que tienen negocios en España pero no conocía este detalle. Si lo hacen la mitad de bien que en el Udinese, el Granada estará en Primera muy pronto. Han hecho un trabajo muy bueno y han demostrado una gran capacidad para el descubrimiento de jugadores desconocidos.