Los Presupuestos Generales del Estado (PGE) para 2010 no son buenos para andalucía, según el presidente del PP-A, Javier Arenas, y también según el criterio del coordinador regional de IULV-CA, Diego Valderas.
El dirigente popular manifestó ayer que los PGE «significan ruina pura» para Andalucía y acusó al presidente de la Junta, José Antonio Griñán, de ser «cómplice» del «maltrato» del presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a la región.
En rueda de prensa, Arenas manifestó que los PGE se resumen en «más impuestos, menos inversiones y menos solidaridad», ya que «se suben los impuestos para las clases medias, en Andalucía se quieren subir las tasas del agua, las inversiones se reducen y al bajar el Fondo de Compensación Interterritorial y el Fondo de Suficiencia, se niega la necesaria solidaridad».
Por ello, a juicio del dirigente del PP, «con estos Presupuestos, se nos hunde más en la crisis y los españoles vamos a ser menos iguales todavía de lo que somos a la fecha de hoy, porque son unos presupuestos que provocan agravio entre los españoles», ya que, a modo de ejemplo, señaló que «un catalán va a recibir 100 euros más de media que un andaluz, y aquí tenemos un 25% de tasa de paro».
Incumplimiento
IULV-CA, por su parte, opinó que los Presupuestos del Estado incumplen el Estatuto de Autonomía al permitir pagar la 'deuda histórica' con la transmisión de bienes y derechos estatales y no sirven, debido a la reducción de las inversiones en I+D+i, para implantar un modelo de economía sostenible y solidaria.
El líder andaluz de IU, Diego Valderas, acompañado por los parlamentarios Pedro Vaquero e Ignacio García, hizo un primer análisis de las cuentas para 2010. Para el coordinador general de IULV-CA, los Presupuestos no sirven para el cambio económico, incumplen el Estatuto de Autonomía Andaluz, especialmente en lo referente al pago de los 780 millones de euros que restan por cobrar de la denominada 'deuda histórica'.
Valderas aseguró que las cuentas no generan confianza y que sirven para que el Estado «se ponga de rodillas» ante los «poderosos» mientras las familias, los trabajadores y las pymes van a tener que sufrir una subida de impuestos que agravará aún más la crisis.