«Si montamos un 'botellódromo' en el Cerro del Toro nos quitamos todos los problemas ¡pero es que resulta que los jóvenes no quieren ir a beber al Cerro del Toro! Tenemos que trabajar en alternativas realistas para que tengan éxito», sentencia el concejal de Juventud de Motril y presidente de la Mesa Antibotellón, Nicolás Navarro, consciente de que no pueden luchar contra los elementos. En verano, los jóvenes quieren beber en la playa y el Ayuntamiento de Motril dice que poco puede hacer para evitarlo con los medios que tiene a su alcance.
O sea que no lo prohibirá. Habrá botellón veraniego en la Playa de Poniente, de hecho la zona se va animando por días y tanto el viernes como anoche fue ganando adeptos, con concentraciones cada vez mayores que prometen convertir la zona en una auténtico 'botellódromo' cuando llegue agosto. Pero eso sí, aunque no vaya a erradicar el botellón del paseo, el Ayuntamiento motrileño está decidido a mantenerlo a raya y bajo un estricto control policial.
El concejal de Juventud ha anunciado que, además de pedir colaboración a la Policía Nacional, se reforzará la vigilancia de la Policía Local en la zona del final del Paseo Rey Balduino para evitar los desfases, los 'coches discoteca' y los problemas que suelen ir ligados al exceso de alcohol. El edil considera que, pese a todo, hasta ahora estas concentraciones no han provocado problemas de convivencia graves con los vecinos por lo que el Ayuntamiento no las impedirá, aunque anuncia mano dura para controlarlas.
Además de la vigilancia policial está prevista la puesta en marcha de un 'plan especial de limpieza' para la zona, donde se instalarán más contenedores y se reforzará el servicio de recogida de basura y limpieza, para que los bañistas y usuarios del paseo no noten el rastro de la noche anterior.
La Mesa Antibotellón consensuó una propuesta que veían con muy buenos ojos desde asociaciones empresariales como el Grupo de Iniciativas Turísticas y que pasaba por habilitar una zona para el ocio nocturno de los jóvenes en la playa del Cable, la colindante al Puerto de Motril. Se había llegado incluso a un acuerdo con una empresa de autobuses para poner en marcha un servicio lanzadera gratuito y diseñado un dispositivo de seguridad y limpieza. Pero todo ello estaba condicionado al consenso y visto bueno vecinal, que no ha sido posible. El Ayuntamiento ha descartado por lo tanto esta idea pero contraatacará con refuerzos policiales y de limpieza para que no se le desmadre el botellón en Poniente.
«El Ayuntamiento está trabajando intensamente para disminuir los efectos negativos del botellón buscando alternativas de emplazamientos consensuadas con vecinos y colectivos de la Mesa Antibotellón», apuntó Navarro. Recordó además que se ha programado una «intensa agenda de actividades veraniegas juveniles alternativas al botellón con deportes, viajes lúdicos, cursos, conciertos nocturnos y actividades culturales en colaboración con Juventud».