Erika Martínez (Jaén, 1979) obtuvo el Premio de Poesía Joven de RNE con el libro 'Color carne' (Ed. Pre-Textos), que fue presentado ayer por Álvaro Salvador. Su nombre se une a la larga lista de poetas afincados en Granada y que surgen del entorno del Departamento de Literatura de la Facultad de Letras. Su poesía entra en esa forma sorprendente de mostrar lo cotidiano de los sentimientos. Comparte vida y éxito con el flamante premio Alfaguara Andrés Neuman.
-¿En qué consiste su primer poemario?
-Es un libro en tres partes, que va evolucionando desde la impostura desenfadada de los primeros poemas, construidos a base de monólogos de personajes que parecen entrar en escena, hasta la abstracción más minimalista de los últimos, que constituyen ellos mismos un escenario: un bosque sobre el que se proyectan alegorías íntimas.
-¿Por qué el título de 'Color carne'?
-Escogí ese título porque siento que es el único color inclasificable de toda la paleta, contiene en sí mismo multitud de variables (tantas como personas) y, al mismo tiempo, las abarca bajo el signo de lo humano. Sentí que de alguna manera ese color daba cuenta de la alternancia de registros, la multitud de tonos que tiene mi libro, donde conviven el coloquialismo y la abstracción experimental.
-¿Cómo valora el premio de Radio Nacional y qué opina de ese tipo de certámenes?
-Es la primera vez que se convoca el Premio RNE, pero me parece una buena iniciativa que una institución pública de la categoría de RTVE haya decidido sacar adelante un premio de poesía joven en Pre-Textos, que es una editorial con un catálogo fabuloso y que edita algunos de los libros más bonitos de España. Ya veremos si les arruino el premio.
-¿Cómo define su poesía?
-Partiendo de que siempre es difícil clasificar la propia poesía y de que a menudo una se equivoca, yo diría que la poesía que escribo tiene tres líneas de tensión: la impostura cómico-erótica más coloquial, el naïf siniestro y, luego, un minimalismo abstracto con resonancias sociales.
-¿Cómo encuentra el panorama de la lírica joven española?
-Pues yo creo que la poesía joven española está atravesando un momento extraordinario, que apunta afortunadamente a muchas direcciones, con poetas de la categoría de Rafael Espejo, Miriam Reyes, Carlos Pardo o Pablo García Casado.
-¿Por qué la poesía?
-Porque mi capacidad de concentración es aproximadamente de veinte minutos y en ese lapso de tiempo sólo se puede escribir un microcuento o un poema. ¿Por qué no un microcuento? Porque como todo el mundo sabe, ésta es la única ciudad del mundo donde lo natural es empezar escribiendo poesía. Es una extravagancia local.
-¿Le ha pedido consejo a su pareja, Andrés Neuman?
-Pues sí: si le falta sal a la comida, si baja a hacer la compra, y, en medio de todo eso, por supuesto nos pasamos el día intercambiando manuscritos, los suyos, últimamente, de inmenso tamaño.