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ALMERÍA - JAÉN - GRANADA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Domingo, 31 agosto 2014

Costa

12.04.09 -

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La solución a esta problemática está por llegar. Los implicados decidieron pasar gran parte de la Semana Santa encerrados en los bajos del Consistorio para protestar por la voluntad municipal de acabar con la banda. La mayoría de los encerrados son jóvenes, muchos estudiantes de música. Cobran entre 300 y 500 euros al mes y dan aproximadamente 60 conciertos al año. «No sólo trabajamos cuando damos conciertos, también tenemos ensayos y muchas horas de estudio y aprendizaje», dice otro de los chicos.
La semana que viene habrá un nuevo intento de acercar las posturas, aunque el Ayuntamiento tiene claro que de seguir los músicos con su actitud, el Consistorio no tendrá más remedio que asumir la relación laboral para después despedirlos y amortizar las plazas, porque no tienen capacidad financiera para mantener el servicio. «La idea no es agradable. Sin entrar en el tema personal porque no nos gusta que esos músicos jóvenes se queden si este trabajo, simplemente no podemos, y menos en estos tiempos de crisis, porque para nosotros sería derrochar un dinero. Nos duele que desaparezca la banda, pero traer una de fuera nos sale más barato», dice el concejal Chica.
En la calle los ciudadanos están divididos entre los que piensan que una banda de música de esa solera no puede desaparecer, con los que creen que si sale más cara de lo normal se puede ir por el camino más mercantilista: traerla de fuera. Incluso hay quien piensa que se podía haber seguido como estaba antes, es decir, sin intentar profesionalizarla. «Ese ha sido el fallo y no otro. Eso es una barbaridad tener a músicos profesionales», dice Manuel Rodríguez, que tiene una hija que fue retirada de la banda con otros varios miembros hace un par de años.
El causante
Para Manuel, «el único causante de toda esta situación es Antonio Romera, el director, que cuando fue nombrado para ese puesto quiso crear una banda con sus amigos de Órgiva y Granada y para eso expulsó a muchos que eran de Motril». Las versiones de la situación, como suele ser normal, son dispares. Se apunta a que lo que se está intentando es formar una especie de asociación cultural que se llevaría los 400.000 euros de presupuesto municipal, como subvención, para que se hiciera cargo de la banda, pero ya sin relación laboral con el Ayuntamiento. Como dijo Dylan, «la respuesta está en el viento», provenga de una tromba o una trompeta.
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