Tiene plaza para dos pasajeros, alcanza los 50 kilómetros por hora, permite una carga de hasta 300 kilogramos y se alimenta de energía eléctrica generada a partir de hidrógeno. Se trata del primer prototipo de un vehículo tan respetuoso con el medio ambiente desarrollado en Andalucía.
Las energías limpias son el futuro y por eso este tipo de aplicaciones tienen un gran valor a largo plazo. El vehículo no causa ningún tipo de impacto en el entorno natural, dado que no provoca ningún tipo de emisiones y el hidrógeno al reaccionar con el aire sólo produce vapor de agua.
Los principales responsables de esta iniciativa son la Escuela Técnica Superior de Ingenieros de la Universidad de Sevilla, el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) y la Asociación de Investigación y Cooperación Industrial de Andalucía (AICIA).
El diseño del novedoso vehículo se enmarca dentro del Proyecto Delfín, que acaba de culminar su primera fase. El motor eléctrico que propulsa el coche puede ser alimentado a través de una pila de combustible de polímero sólido y con un sistema de baterías eléctricas auxiliares.
Muy silencioso
Los investigadores que participan en el proyecto destacan que este tipo de vehículo resulta adecuado no sólo para la ciudad, sino para otros entornos protegidos como parques, reservas naturales, etcétera, y que además se trata de un coche especialmente silencioso.
Además, es posible obtener el hidrógeno necesario mediante fuentes renovables, con lo que el impacto ambiental puede llegar a ser nulo. El motor eléctrico de corriente continua es de 4 kW alimentado a una tensión de 72V.
El objetivo principal del Proyecto Delfín es estudiar la viabilidad de este sistema de propulsión para hacerlo lo más energético, eficaz, ecológico y económico posible, de manera que se convierta en un sistema con claras posibilidades para un futuro limpio y respetuoso con el entorno medioambiental.
Este vehículo híbrido (porque el motor puede ser alimentado por una pila de combustible o por baterías auxiliares) está basado en otro modelo eléctrico comercial desarrollado en Estados Unidos, aunque ya ha conseguido incrementar la autonomía del vehículo en 100 kilómetros.
El prototipo cuenta, además, con una novedosa aplicación tecnológica en el interior del auto. Se trata de un computador gobernado mediante una pantalla táctil desde la que se puede acceder en todo momento a los sistemas del vehículo, permitiendo una conducción segura y la supervisión de todos los parámetros de funcionamiento.
Siguiente fase
En la siguiente fase del proyecto, Delfín II, los expertos intentarán modificar la configuración del vehículo y optimizar el tamaño de la pila de combustible y del grupo de baterías.
Todas las investigaciones que contempla el diseño de este particular coche son el punto de partida para otras iniciativas más ambiciosas, como el Proyecto Hércules, un plan singular y estratégico, pionero en España, promovido y ejecutado por empresas españolas y especialmente andaluzas que cubre toda la cadena del hidrógeno como vector energético.
Este moderno diseño supone un importante paso para Andalucía, no sólo por el avance científico que supone, sino porque además es un claro progreso tecnológico en la aplicación de una fuente energética que es el futuro.