En cabeza de cartel del Extratonauta (hoy, I.Copera, de 21 a 07h.), junto a nuestros Lori Meyers y Elastic Band, el asturiano Nacho Vegas sin haber dominado el cambio horario de su viaje a los Estados Unidos se sienta para hablar de su disco 'Manifiesto Desastre', que presenta junto al Columpio Asesino, los recuperados Ma Baker y De Vito en la tercera edición de este festival. Dylaniano erudito, responde a lo que no está en el viento.
-¿Qué tal le ha ido en EE UU?
-Fue una visita puntual para actuar dentro del South By Sothwest, en Austin. Un festival muy interesante en el que más de mil bandas tocan en una semana por toda la ciudad. Ha estado muy bien.
-En una entrevista con C. Rosenvinge decía que antes de conocerle pensaba que usted debía ser «un desastre». ¿Viene de ahí el nombre de su último disco?
-¿Dijo eso de mí? Vaya, habló Noé de la lluvia. No, el título del disco no viene de ahí.
-Últimamente está llenando allá donde va. ¿Se ve autor de masas?
-No, no. He llenado en Madrid una sala con capacidad para 900 personas, no es para tanto.
-Lo digo porque ha estado abriendo con 'La plaza de la Soledá' y ya lo parece cada vez menos.
-Le aseguro que 'La plaza de la Soledá' sigue estando igual de solitaria y feucha. Bueno, lo estaba la última vez que pasé por allí, espero que no la hayan jodido.
-Oyendo este disco. ¿salió el sol por fin en el Puerto de Santa María?
-Incluso un día me bañé desnudo en la piscina, fíjese usted.
-Se lo comento porque fluye muy natural, vivo y creíble.
-Me alegro de oír eso. En realidad eso es lo único en lo que creo que puedo esforzarme, en hacer que las canciones y grabaciones suenen vivas y creíbles. Más feas o menos feas, pero vivas.
-Graba en Cádiz, le pasan cosas en Granada. ¿se va a empadronar por aquí abajo?
-¿Me pasan... cosas... en Granada? No entiendo muy bien eso, pero en todo caso sí, me gusta el sur, es menos cansino que el norte.
-¿Lo de Lole y Bolan es homenaje o parodia? Porque ella... ¡no será Lole Montoya!
-Hombre, claro. En la letra hay el guiño a 'Nuevo día', con todo mi humilde respeto y admiración por el arte de Lole y Manuel, de verdad.
-¿Y la ranchera? ¡una ranchera por Pessoa!
-Sí, pero, ¿no le parece que lo de '¿por qué para ser feliz es preciso no saberlo?' lo podía haber escrito y cantado José Alfredo? Bueno, a mí me lo pareció...
-El jazz y el rock históricamente se han alimentado de las músicas populares. ¿Piensa que hay que reforzar esos nutrientes?
-Sin duda. El rock es música popular bastarda, de ningún sitio en concreto y de muchos a la vez, y es natural que músicos de rock echen mano de la tradición popular que tengan más cerca y la reinventen.
-Al hilo de esto. 'Morir o matar' quitándole hierro sonoro podría casi ser un romance medieval a lo ¡¡¡¡¡¡Joaquín Díaz!!!!!!
-Bueno, los romances se han ido transmitiendo de generación en generación a través del folklore musical. Sus esquemas métricos y estróficos los hacen muy propicios para ser cantados. Dylan los incorporó a la canción de rock, y Leonard Cohen los sublimó, ¿no?
-Le escucho y a veces usa la primera persona, otras la segunda y en otras adopta el punto de vista externo de un narrador o 'cuentacuentos'. ¿Cómo elige la posición de la cámara en cada canción?
-Depende de la perspectiva y la distancia que sean necesarias adoptar en cada canción. El Bob Dylan de 'Blood on the tracks' cambiaba de persona, de punto de vista, en medio de las canciones, entre una estrofa y otra. Bueno, lo hizo sobre todo en la versión oficiosa grabada en principio y que luego salió en piratas. En la del álbum oficial rectificó algunos de esos cambios y mantuvo sólo el de 'Simple twist of fate'. Pero, a mí me fascinó ese recurso y lo usé en algún tema. En 'Morir o matar' el cambio de personas y de tiempo era algo necesario, una canción así no podía ser lineal. ¡Y cuentacuentos lo será usted, oiga!
-Un programador de un festival de música folk quiere incluir su proyecto Lucas 15 en su cartel. ¿Se ve rodeado de zanfoñas, almireces y botellas de anís de El Mono?
-Tendría que preguntarle a Xel Pereda, aunque yo no tengo problema. He utilizado zanfoña en mis discos en varias ocasiones, y en cuanto al anís preferiría que fuera Tenis; siempre he sido de licores secos. Y si no, al menos Anís La Asturiana.