
Jade Goody alimentó durante sus últimas semanas a los medios de comunicación del Reino Unido. / Archivo

La madre de Goody ha dado la triste noticia a la prensa. / Afp

La historia de la joven ha llenado las revistas de las últimas semanas. / Afp

La británica saltó a la fama por su polémico paso por 'Gran Hermano'. / Archivo
Brown: «Era una mujer valiente»
El primer ministro, Gordon Brown, se ha apresurado a expresar sus condolencias y ha calificado a Goody de "una mujer valiente tanto en la vida como en la muerte".
Ha agregado que su familia "puede sentirse orgullosa de todo lo que hizo para concienciar al país sobre el cáncer cervical, lo que beneficiará a miles de mujeres en todo el Reino Unido".
La británica deja a sus hijos, de cuatro y cinco años, todo el dinero ganado con la publicidad que rodeó su caso
Durante sus últimos días en un hospital londinense, se hizo bautizar junto a sus pequeños
La polémica joven pidió a sus familiares que su funeral fuese una "celebración de su vida"
Gordon Brown la define como "una mujer valiente tanto en la vida como en la muerte"
La británica Jade Goody, a la que lanzó a la fama su participación en el programa de televisión Gran Hermano y que convirtió su lucha contra el cáncer en un espectáculo de telerrealidad, ha fallecido a la edad de 27 años. La joven estaba en su domicilio acompañada por marido y sus dos hijos, de cuatro y cinco años, nacidos de un anterior matrimonio.
A Goody se le diagnosticó en el 2008 un cáncer cervical mientras participaba en el concurso y la enfermedad se le extendió rápidamente al hígado y al intestino, por lo que los médicos la habían desahuciado. Durante sus últimos días en el hospital Royal Marsden, en Londres, la británica se hizo bautizar y cristianó también a sus dos hijos, a quienes dejó el dinero ganado gracias a la publicidad que rodeó su caso.
"Mi hermosa hija descansa ya en paz", ha comentado su madre, Jacqiey Buden, a los medios de comunicación. La lenta agonía de Jade Goody alimentó durante las últimas semanas a los tabloides e incluso a la prensa seria de este país, contagiada de ese fenómeno y que parecía no cansarse de publicar fotos de la joven con el cráneo calvo por culpa de la quimioterapia.
Goody, que quiso aprovechar hasta el máximo los pocos días que le quedaban de vida, según confesión propia, se casó el pasado 21 de febrero en un hotel del condado de Essex con Jack Tweed, un joven de 21 años que se encontraba en situación de libertad vigilada por agresión a un adolescente. Por intervención personal del Ministerio del Interior, el juez le concedió un permiso especial para que no tuviera que regresar a su casa materna como todas las noches en cumplimiento de su condena y pudiera pasar esa noche junto a su recién desposada.
Una exclusiva de 1,1 millones de euros
El enlace de Goody con Jack Tweed tuvo lugar en un hotel de la localidad de Hatfield Heath, en Hertfordshire, al que se prohibió el acceso a fotógrafos y periodistas, salvo los de la revista del corazón Ok! y la emisora de televisión Living TV, medios a los que la novia vendió la exclusiva de su boda por 1,1 millones de euros.
La boda fue filmada como parte de un documental sobre la joven, que, según sus amigos, ayudará a concienciar a otras mujeres sobre la importancia de someterse a test capaces de diagnosticar ese tipo de cáncer. Goody estipuló que el dinero obtenido con la exclusiva de su enlace y el bautismo propio y de sus hijos se destinase a la educación de sus hijos una vez que se quedasen huérfanos.
Antes de morir, Jade Goody dijo a quienes la rodeaban que deseaba que su funeral fuese una "celebración de su vida", como ha explicado su relaciones públicas, Max Clifford. "Quiere que sea una gran celebración porque será su adiós definitivo a todos, ha agregado Clifford, que la ha calificado como "la primera estrella mundial de la telerrealidad".