La afición de sus hijos a 'decorar' el mobiliario urbano con spray les va a salir caro. En breve, recibirán una sanción administrativa remitida por el área de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Granada para reclamarle el pago de una multa de 900 euros.
Es la cantidad que deberán abonar los progenitores de cuatro adolescentes que fueron sorprendidos ayer por la Policía Local cuando hacían pintadas en el parque Almunia de la capital de Granada.
En esta ocasión, el castigo fue posible gracias a la colaboración ciudadana. Según informó el portavoz del cuerpo de seguridad municipal, sobre las once de la mañana, el personal de mantenimiento del parque Almunia, ubicado en las proximidades del barrio de La Chana, vio cómo varios menores, 'armados' con varios botes de aerosol se encontraban en el lugar realizando pintadas en las paredes y en el mobiliario urbano del citado espacio público.
Sorprendidos
Tras ser recibido el aviso en la central del 092, una patrulla se presentó, en cuestión de minutos en el lugar, donde localizaron a los adolescentes. Tras comprobar los hechos denunciados por el personal de mantenimiento del parque, procedieron a imponer la correspondiente denuncia. Ésta, y según explicaron fuentes del área de Medio Ambiente, serán remitidas a los tutores de los menores, que contaban con 16 años.
La cuantía será de 900 euros -por cada uno de los cuatro niños-, según las citadas fuentes, debido a que no se trata de ningún monumento protegido con una catalogación especial. De haber sido así, la multa podría haber llegado a ser del doble e, incluso, haber conllevado un procedimiento penal, tal y como ha sucedido en otras ocasiones. La actuación de los agentes de la Policía Local tuvo lugar a las once de la mañana, es decir, en pleno horario escolar. Como marca el protocolo establecido, los policías tienen la obligación de avisar al centro escolar al que pertenecen los chicos y el responsable de esta último, alertar a su vez a los padres de los escolares.
Y así se hizo. Fueron conducidos al centro de Educación Secundaria Severo Ochoa, ubicado en el barrio de La Chana, donde el responsable abrió un parte de incidencias por la falta de asistencia de los menores. Además, se hicieron cargo de localizar a los tutores de los chavales.
Y por llevar hachís
Pero las denuncias interpuestas a los cuatro adolescentes no se terminaron con la sanción por las pintadas ni con el expediente abierto por hacer novillos.
Según la información trasladada por el portavoz de la Policía Local de Granada, algunos de los chicos fue denunciado por llevar dos dosis de hachís para consumo propio. En estos casos, se recoge la denuncia, los datos del denunciado -y de sus tutores en este caso-, se traslada a la Subdelegación del Gobierno y esta institución se encarga de remitir a los padres la correspondiente multa económica. La cuantía de las sanciones varían en función de múltiples circunstancias, pero suelen oscilar entre los 300 y los 400 euros.
En total, la mañana de novillos de los cuatro chavales puede costarle a sus padres casi un el salario de un mes.