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Granada

02.03.09 -

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Llevar un hijo a la guardería sale hoy día más caro que mandarlo a la universidad
Una educadora de una guardería trabaja con niños a los que forma y a la vez entretiene con distintos juegos. /IDEAL
Las familias con hijos que dan sus primeros pasos en la vida, tienen cada vez más problemas económicos para poder 'ubicarles' en los centros de atención socio-educativa, que es como en la jerga administrativa se conoce a las populares guarderías. Lejos de ser un gasto menor, lo cierto es que la estancia de un niño -en muchos casos, un bebé- en uno de estos centros supone un desembolso importante. Hasta tal punto, que los últimos datos hechos públicos por el Instituto Nacional de Estadística (INE) la pasada semana reflejan que el gasto educativo más elevado es precisamente el que exigen las guarderías, con un montante medio al año en el conjunto del país de 1.581 euros por cada niño.
Al cotejar la cifra anterior con el gasto medio que exigen los estudios universitarios y que el propio INE establece en 1.255 euros por alumno en el conjunto del territorio nacional, tendremos que la diferencia sobrepasa los 300. Cae así por su propio peso el mito de que la enseñanza universitaria es la que conlleva un mayor gasto para las familias, con todas las salvedades que se quiera.
Si escudriñamos un poco más el montante total de gasto que establece el INE por cada niño que ocupa una plaza en una guardería, podemos apreciar que de la cifra anterior el principal componente del gasto (74,1%) son las clases lectivas, con 1.172 euros. Atendiendo al tipo centro en cuestión, tal gasto fue de 356 euros en las guarderías públicas, 1.387 en las privadas que están subvencionadas y de 1.634 en los centros que no cuentan con ayudas. El 29% de los niños que cursaron el primer ciclo de Educación Infantil utilizó servicio de comedor escolar, con un gasto medio por cada pequeño de 691 euros anuales.
A la vista de todas las anteriores cifras contenidas en la 'Encuesta sobre gasto en los hogares en educación', elaborada por el mencionado organismo oficial, no es de extrañar que padres y madres granadinos con niños en distintas guarderías coincidan en que el coste que soportan por cada uno de ellos es excesivo, aunque la mayor parte de las plazas existentes estén subvencionadas por la Junta de Andalucía y las ayudas públicas no paren de crecer de un año para otro.
IDEAL ha pulsado la opinión de algunos padres y abuelos que el pasado fin de semana festivo disfrutaban de una apacible mañana en compañía de los más pequeños de la casa. Sin valor estadístico alguno, lo cierto es que unos y otros critican la escasez de plazas y lo caras que son éstas. Así lo consideraba Miguel Donaire, quien en compañía de su mujer y de su pequeña que apenas camina aún, señalaba que las guarderías son bastante caras. «Si tenemos que afrontar un coste de unos 300 euros, junto a la hipoteca del piso, más todo el gasto que conlleva hoy día un bebé, pues es un dinero que no todo el mundo puede pagar», explicaba. En su opinión, no es extraño que cada vez haya más parejas sin hijos, porque mantener a cada uno de ellos cada vez es «más complicado». A pocos metros de esta joven pareja, una madre cuidaba también de su hijo que no paraba de moverse de un lado para otro. Aurora Mesa coincidía en que el coste de las guarderías es prohibitivo y hace una precisión: «en las que son más económicas, las de la Junta y las del Ayuntamiento de Granada, es muy difícil conseguir plaza, por no decir imposible». Aurora aseguraba que si no se puede colocar a los pequeños en uno de estos centros, es imposible conciliar la vida laboral y familiar. Y el mejor ejemplo es el suyo mismo. «Yo tuve que dejar mi trabajo para atender a mi hijo, al no encontrar plaza en una guardería subvencionada».
En el mismo parque del populoso barrio del Zaidín encontramos también al abuelo de una pequeña que se encarama con agilidad en una tela de araña infantil sin mayores dificultades pese a su corta edad. Antonio Méndez afirmaba que las guarderías «suelen ser muy caras». Aunque precisó desconocer el precio que su hijo ha pagado por su nieta durante la estancia de ésta en una de ellas. «Lo único que le puedo decir es que mi hijo estaba deseando que la niña entrara al colegio porque le resultaba muy costoso todos los meses el recibo de la guardería», dijo. «Tienen que trabajar los dos para poder sacar la familia adelante, porque si fuera uno sólo sería imposible», apostilló.
Y un último testimonio, el de otra madre, Noemí Álvarez, que cuidaba igualmente de una pequeña y que manifestaba con rotundidad que las guarderías son caras en general. «Hombre, las que están subvencionadas son asequibles, pero ¿quién consigue hoy día plaza en alguna de ellas?», se preguntaba. Confesó que aún no lleva a su bebé a ningún centro, pero ya busca uno para el próximo curso y por lo que le han contado no lo tiene fácil. «La cosa no está bien y lo veo complicado por la falta de plazas que hay, veremos a ver».
Visión de la Junta
Como es comprensible, la Consejería de Igualdad y Bienestar Social -que es de la que dependen las guarderías hasta que en agosto pasen a Educación- dibuja un panorama muy diferente del que pinta el instituto oficial y que corroboran los padres. La Delegación Provincial del citado departamento tiene computados un total de 122 centros de atención socio-educativa en la provincia granadina, que tienen subvencionadas en mayor o menor medida las 6.314 plazas de que disponen. Junto a los anteriores, al menos ocho de carácter privado no han acordado concierto alguno y cobran las tarifas que establecen sus gestores.
Todas las guarderías subvencionadas, cuya titularidad se la reparten la propia Junta, los diferentes ayuntamientos y empresas privadas concertadas, tienen un coste medio por plaza de 275 euros. El coste global suma 18,3 millones de euros al año, de los que 14 millones lo pagan las administraciones y el resto los padres de los niños, salvo las de los centros no concertados en los que el gasto íntegro va a parar a los padres. Las mismas fuentes precisan al respecto que el grado de subvención varía y se reparte de la siguiente manera: Un 35,5% del total de las plazas están subvencionadas al 100%; otro porcentaje idéntico, al 75%; un 18,8% al 50%; el 5,8% al 25% y el restante 4,4% no cuenta con bonificación alguna.
Y fruto de que la demanda de este tipo de puestos infantiles no para de crecer de un curso para otro, es el hecho de que en el presente al menos 700 peticiones para otros tantos niños granadinos se han quedado sin poder atender. No hay suficientes recursos.
Críticas del PP
Desde el PP de Granada, la situación se contempla con otros ojos. El parlamentario Santiago Pérez afirma que el número de niños con edad de cero a tres años se eleva a 29.717. Si a esta cifra le aplicamos las plazas existentes, tendríamos una cobertura del 21%, con lo que el grueso de los más pequeños de la casa no tiene guardería a la que ir en caso de que sus padres precisen de la misma.
Más aún. Pérez señala que son tan sólo 56 los municipios granadinos que cuentan con guarderías, quedando los restantes 112 (66,7%) sin un servicio que el parlamentario considera básico para conciliar vida laboral y familiar.
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