El hecho crea innegables conflictos de convivencia en la ciudad. Vecinos que se quejan de la presencia -noche y día- de prostitutas que ejercen en la calle y de los clientes que contratan sus servicios en zonas urbanas a la vista de cualquiera, incluido los niños. Ante el problema, el Ayuntamiento reaccionó. Planteó la creación de una ordenanza municipal que regulara normas de convivencia para el uso de los espacios públicos, en la que incluía -entre otras- alternativas para poner freno a este fenómeno. Y en el borrador primero de la misma, que aún se encuentra en fase de estudio, se incluye la alternativa de multar tanto a clientes como a las mujeres que ofrezcan servicios sexuales en la calle. En definitiva: en prohibir la prostitución callejera so pena de sanción económica.
El borrador que sobre el que trabaja la comisión creada para tal efecto, en la que se encuentran representados todos los partidos políticos del Ayuntamiento, incluye artículos que prohibirían expresamente tanto ofrecer, como negociar o aceptar, «directa o indirectamente, servicios sexuales retribuidos» en el espacio público, cuando esto «limite el uso del mismo». En el borrador inicial, las sanciones serían más duras -de hasta 3.000 euros- para reincidentes y en los casos en los que estas conductas sean detectadas a menos de 200 metros de centros docentes o educativos. Para casos leves, de 750 euros.
El contenido de este texto, que no está aprobado y sobre el que se trabaja para establecer propuestas de mejora, fue motivo ayer de críticas por parte del PSOE, quien lleva el tema al próximo pleno municipal. Según informó la concejala Virginia Martínez, el PSOE ha presentado una moción para instar al Ayuntamiento a que impulse las medidas sociales anunciadas para afrontar el fenómeno de la prostitución en la ciudad, al tiempo que denunció que «el PP se limitará a hacer caja» con la futura ordenanza.
Sobre tales afirmaciones, el concejal, Eduardo Moral, no negó que el borrador -casi calcado de la ordenanza de Barcelona que regula las normas de convivencia en el espacio público- incluya esta posibilidad.
Texto inicial a modificar
No obstante, advirtió que se trata de un texto inicial sobre el que se trabaja para aportar nuevas propuestas y dibujar el que será el borrador definitivo sobre el que realizar. «Ni siquiera hemos planteado el tema aún. En la comisión, en la que están representados todos los partidos, decidimos apartar este punto por lo delicado del tema. Así que aún no se ha debatido nada. Y mucho menos un régimen sancionador», replicó.
Francisco Puentedura, del grupo Izquierda Unidad, coincidió en señalar que la comisión municipal está trabajando sobre otros puntos -animales, vandalismo, etc.-, mientras que el del uso de la vía pública en relación a los servicios sexuales está aparcado. «En vista de los problemas que plantea para unos y otros colectivos, propusimos mantener reuniones para llegar a acuerdos que respeten los derechos de ambos. Y encontrar este equilibrio es muy difícil. Así que hay mucho que hablar aún antes de tomar una decisión. No hay ningún texto definitivo», explicó Puentedura.
Después de casi un año de debate, ni el problema se ha solucionado ni la ordenanza es una realidad. Es más, podría incluso excluir el punto relacionado con la prostitución o, por contra, llegar a sancionar el sexo en un espacio público, haya o no acuerdo económico de por medio. Aún está todo por escribir.