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ALMERÍA - JAÉN - GRANADA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Granada

GRANADA

La humedad ha hecho estragos en la estructura del templo y el Altar Mayor ya se ha cerrado al público tras haberse desprendido parte de la cúpula

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A pique del último repique. Así se encuentra la iglesia de San Nicolás, enclavada en el barrio del Albaicín y junto al famoso mirador de la Alhambra al que ha dado nombre. Decenas de turistas la visitan cada día, y más que hallarse en un monumento emblemático del barrio, tropiezan con un panorama desolador. Su párroco, Francisco Javier Alaminos, denuncia «el grave estado de las paredes y del tejado del templo, a punto de derrumbarse por culpa de la humedad».
Y así lo ha podido comprobar este periódico. Además de las enormes manchas grises que adornan las paredes de la iglesia, en el suelo reposan algunos cascotes desprendidos del techo, y el polvo derivado de la tierra, que cae de los muros, lo impregna todo. De todo el conjunto del edificio, la parte que se encuentra en peor estado, es el techo. «La cúpula del Altar Mayor presenta la situación más peligrosa. Se ha prohibido el acceso mediante una cortina de plástico porque puede caerse en cualquier momento. En una ocasión, durante una misa, se desplomó un trozo de la escayola, y ante ese peligro, contratamos una máquina para que retirará la parte que podría venirse abajo con más facilidad. Entonces nos dimos cuenta de que el 90 por ciento de las vigas de madera estaban podridas», afirma el párroco.
Al problema de la humedad provocada por la lluvia, que hace que la paredes se desmoronen, hay que añadir «el traslado del pilar del Aljibe de San Nicolás a la fachada de la iglesia, hace dos años», según explica el párroco. «Lo hicieron en contra de mi voluntad, y ya he contactado varias veces con la Asociación de Vecinos para que lo retiren. La humedad que desprende la fuente se cala de forma galopante en los muros del templo, y cada día va a más».
El padre Francisco Javier recuerda que cuando llegó hace ocho años, «comencé a ver desperfectos, y pensé que había que arreglarlos. Sin embargo, la reforma suponía un gasto tan fuerte, que la parroquia de San José -a la que pertenece este templo- no podría afrontarla». Pero lo cierto es que se ha ido pasando el tiempo y ahora necesita una restauración urgente. «O se arregla, o se cierra, porque algún día va a ocurrir una desgracia. Es una pena lo que está ocurriendo, porque se trata de una iglesia emblemática, con unas vistas incomparables, que merece se conservada», se lamenta.
Origen del problema
El párroco considera que los desperfectos «son la consecuencia de la reforma que hace más de treinta años realizó el Ayuntamiento de Granada, después de que la iglesia de San Nicolás se quemara». Según cuenta, «se llegó a un acuerdo con el Consistorio, en el que la parroquia le cedía las casas del párroco y del guardián para que hicieran la calle más grande, y además, por el que se comprometía a arreglar el techo del templo. Pero lo reconstruyeron con materiales de baja calidad, y aquí están las consecuencias, la lluvia ha podido con él y además de la humedad, presenta multitud de goteras».
Prueba del mal estado del edificio es que «este año sólo hay una boda en mayo, y porque a los novios les da igual cómo se encuentre la iglesia», asegura el párroco. Pero la realidad es que el interior del templo no destaca precisamente por su actual belleza, ya que todos los elementos decorativos permanecen tapados con antiestéticos plásticos para protegerlos de la tierra y también de los ladrillos que caen del techo.
De momento, el padre Francisco Javier no tiene noticias de qué organismo se va a hacer cargo del arreglo de la iglesia. «Desde hace dos meses, la Curia Eclesiástica se está encargando de todos los trámites. Está solicitando los permisos y las ayudas, y estoy a la espera de los resultados que nos indiquen quién se tiene que hacer cargo de la financiación, porque está claro que la parroquia no puede aportar nada. Creo que el Ayuntamiento y la Junta de Andalucía nos tienen que echar una mano, porque el Albaicín es Patrimonio de la Humanidad y el templo forma parte de él», añade.
Financiación
El único presupuesto que actualmente existe para el arreglo de la iglesia es el realizado por un arquitecto amigo del párroco. «Tengo un proyecto muy detallado que aproximadamente nos cuesta alrededor de 127.500 euros. Si no comienza la reforma ya, dentro de unos meses habrá que cerrar», insiste. Según el párroco, «la única petición de reforma que se ha hecho hasta ahora es la que está manejando la Curia». A su juicio, «hemos llegado a esta situación porque somos muy dejados y no nos damos cuenta de que la Iglesia somos todos; pido a los ciudadanos que colaboren, y en especial, a aquellos que disfrutan de un mayor poder adquisitivo, porque se trata de recuperar un monumento granadino».
Para recaudar fondos, la parroquia ha abierto una cuenta en CajaGranada bajo el concepto de 'Obras San Nicolás', con el número 2031 0000 07 0115859909.
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