La que se puede armar en cuatro segundos. Con uno basta para anotar y ganar un partido, ya lo demostró Rudy Fernández con un 'alley hop' al Unicaja la pasada temporada. Pete Mickeal le dio la victoria al Tau a costa del 'Cebé' en el último segundo, derrota injusta a todas luces porque los granadinos mandaron y merecieron tumbar al líder de la ACB.
El equipo de Trifón Poch tenía el encuentro casi hecho a 1.13 para la bocina de la prórroga. Aguilar anotó dos tiros libres (84-83) y Teletovic falló su enésimo lanzamiento triple a falta de 48 segundos. En el siguiente ataque el ala-pívot granadino pudo poner la puntilla al Baskonia pero el balón no quiso entrar en su triple. Borchardt se hizo con el rebote pero Mickeal recuperó la bola y encestó fácil: 84-85. Restaban 16 segundos y 9 décimas. En ese tiempo Scepanovic puso al servicio de la camiseta nazarí todo su talento y experiencia. Casi, casi... agotó la posesión como los maestros del baloncesto balcánico o heleno. Los defensores 'vitorianos' esperaban un pase a Borchardt pero se elevó y anotó el 86-85. Entonces el crono bajó a 1 segundo y 9 décimas. Y ahí se desató la polémica.
Dusko Ivanovic se abalanzó como un poseso sobre la mesa de anotadores y cronometradores y endosó un buen puntapié a la valla publicitaria. El afamado técnico serbio llevaba razón, el reloj había volado y Vlado había consumido sólo 13 de los 16 segundos. En realidad quedaban 3 segundos y 9 décimas. La airada protesta de Ivanovic, que pedía 3 segundos, merecía la técnica -imaginen que hubiera pasado si Poch hace lo mismo en el pabellón Buesa Arena- pero los árbitros le obsequiaron con otro segundo más por las nueve décimas. Correcto el tiempo, que no la permisividad al gigante del banquillo del Tau, uno de los entrenadores de la ACB y la Euroliga que más gesticula y se agita en la banda sin que le sancionen.
Violación de Mickeal
Tras el tiempo muerto, el 'Cebé' se centró en Rakocevic y se vio obligado a defender sin faltas. Pete Mickeal anotó dentro del tiempo. Lanzó la bola en 2 segundos y 8 décimas -gracias a la ardua labor audiovisual de TeleIdeal- pero el estadounidense cometió pasos de salida, los clásicos en los jugadores nacidos en el país que preside Obama y que casi nunca rectifican cuando cruzan el charco y pasan de las reglas de la NBA a las de FIBA Europa. Las cámaras, como el algodón, no engañan. El Tau se llevó la victoria de forma injusta, no porque se le concediera más tiempo en la última posesión como la mayoría del enfurecido público que se dio cita en el Palacio creía, sino porque los árbitros dejaron de señalar la violación de Mickeal -por lo que la canasta del 86-87 no debería haber subido al electrónico- y, también, porque los mismos colegiados hicieron la vista gorda a la 'patada' de Ivanovic, una falta de respeto a la mesa que con el reglamento en la mano debieron sancionar. Dos tiros libres y la última posesión para el 'Cebé' y una novena victoria que se mereció mucho más que el Tau.
Salvo en esos cuatro últimos segundos de polémica e injusticia, donde el peso del nombre se dejó notar, el candidato al título europeo y dominador absoluto de la ACB pareció ser el equipo de rojo y verde. El 'Frente Nazarí' se mantuvo en pie con gritos que decían: «¡ACB adulterada, ACB adulterada..!!!» Puede ser exagerado pero las imágenes de Mickeal y Dusko Ivanovic quedarán en las hemerotecas televisivas y escritas sin que Querejeta pueda evitarlo. Recordarán al presidente del Baskonia la trayectoria de su club hasta hacerse grande, cuando protestaba ante las injusticias arbitrales cometidas a favor de los poderosos Real Madrid y Barcelona.
Traje de seda
El CB Granada bordó dos primeros cuartos preciosistas, con hilo fino, de seda. El 7-2 inicial anunció el festival de Borchardt, que campaba a sus anchas por las dos zonas. Incluso Videnov, que relevó a Hunter -aquejado de molestias estomacales- en el cinco inicial, colaboró con un triple, extraño para dos equipos negados en el tiro exterior. 13-8. Poch sacó a Nacho Martín, muy aplaudido, para extender la felicidad por la grada. 20-12 y tiempo de Ivanovic. Borchardt iba camino de su duodécima nominación -cuarta de la temporada- en la ACB, sus canastas se veían acompañadas por tiro adicional y se mostraba infalible en el tiro, también en los libres. Gianella ordenó con éxito y ganó el pulso a su compatriota Prigioni. El ritmo lo puso el 'Cebé' y se esmeró en defensa, con una presión que provocó pérdidas en el Tau.
El segundo cuarto discurrió igual. McDonald, Teletovic y luego Barac se limitaban a frotar la solapa del bonito traje que les fabricaba Borchardt. A 7.07, otro tiempo del Tau. Curtis sumaba 19 puntos con 100% en el tiro, más los rebotes, siete al descanso. El neoyorkino siempre vio pasillo por el centro y en 14 minutos acumulaba 21 puntos. Frases ya célebres como «¡no puede, no puede!» o «¡éste es el MVP!» estaban más justificadas que nunca. A 2.29 descansó Curtis entre los aplausos de la afición. El 'center' de Buffalo contaba con más valoración que todo el Tau en el intermedio: 33 por 30.
Sin embargo, Igor Rakocevic ya había salido fresco para buscar marcas ilimitadas en anotación y valoración. Sin intensidad atrás, el Baskonia estaba a seis puntos: 42-36. Scepanovic y un Gianella cerebral dispararon al 'Cebé' al inicio del tercer cuarto: 50-38, en parte gracias al acierto en el tiro a larga distancia. Pero el Tau es mucho Tau. Cerró filas en su zona y se dejó llevar por la inspiración de Rakocevic y Mickeal. La calidad individual de éstos llevó a la prórroga. Curtis falló un lanzamiento al estilo de Pau Gasol en el Eurobasket y Prigioni, el último balón. El tiempo extra y los dichosos cuatro segundos ya son historia. ¿Los 'play offs' también?