La clausura de la programación en directo de la emblemática sala Planta Baja ha revolucionado el patio cultural de Granada. Creadores de todos los campos, propios y ajenos, piden que se revise la decisión y sugieren que la normativa se aplique con más flexibilidad en casos de «interés público o cultural» como es éste; que se hagan excepciones puntuales para reconocer una historia de 20 años de aportación a la cultura de la ciudad, y se tenga en cuenta la buena disposición que han manifestado siempre sus gestores para solucionar cualquier impedimento técnico o incomodidad hacia el entorno.
La sala tenía ya cerrada toda su programación hasta final de temporada entre exposiciones, música, teatro y otras manifestaciones de la cultura alternativa (e incluso oficial) que han hecho de su nombre una marca sin igual en nuestra comunidad. Su oferta rondaba el centenar y medio de actividades cada año, muchas de las cuales estaban destinadas a la escena local, que tenía en su escenario un sitio abierto a nuevas propuestas y todo tipo de iniciativas.
Buena parte de los opinantes subrayan el interés que para el turismo tienen estos locales, cuya actividad es ya un patrimonio de cada ciudad. En Fitur, este fin de semana, se ha visto incluso que algunas ciudades españolas lo promocionan por encima de otros valores turísticos tradicionales.
ENRIQUE MORENTE
Hace unas semanas actué en el Eshavira para colaborar en la defensa solidaria de la música en vivo en Granada. Cerrar cualquiera de estos escenarios es cortar la creación de la ciudad, es cercenar el futuro del arte en Granada. Sin duda, debe haber alguna posibilidad 'excepcional' de replantearse la situación atendiendo al interés de estos locales para la cultura granadina.
JOTA (PLANETAS)
Nosotros empezamos allí y, como nosotros, otros muchos; el Planta ha sido la puerta de llegada de muchos grupos a Granada y la plataforma de lanzamiento de otros tantos de aquí; es una barbaridad y su cierre lo pagaremos en los próximos años. Es demencial.
NONI (LORI MEYERS)
Me he quedado perplejo con la noticia; parece que la cultura granadina va en caída libre y a nadie le importa. Yo vine a Granada para enriquecerme, por su ambiente abierto, múltiple y creativo, y ahí el Planta es (me niego ha hablar en pasado) un enclave mítico. Entre la rigidez burocrática o los intereses políticos se está consiguiendo que Granada deje de ser única en España y sea cada día más un desierto.
JOSÉ IGNACIO LAPIDO
Me dejas de piedra, es impresionante el carácter estalinista de la burocracia borrando el pasado, en este caso de veinte años de actividad cultural. Es patético, ridículo y tristísimo; habría que pedirle cuentas a los responsables locales de la cultura sobre la coherencia de los procedimiento municipales, y también responsabilidades.
JOTA (ESKORZO)
Lo que más me llama la atención de esta situación es que actúas en salas de Francia, Bélgica o Alemania y te cuentan que están patrocinadas por los propios municipios, que promueven así la cultura local y la venden como atractivo turístico de cada ciudad. Aquí, incomprensiblemente, no sólo no se ayuda sino que se persigue toda actividad no oficial.
ANTONIO ARIAS (LAGARTIJA NICK)
Creo que volvemos a los tiempos oscuros del 'que inventen ellos'. La utilización sin flexibilidad de la normativa lleva a situaciones como ésta, donde lo que se discute en realidad es el valor de la cultura. Me duele por el gran esfuerzo económico que han hecho sus propietarios, por su interés en hacerlo bien y por su civismo consensuando todos los intereses. Me duele por la música de Granada.
J. ALBERTO MARTÍNEZ
Es una vergüenza y un escándalo, una pérdida irreparable para Granada, porque no sólo necesitábamos el Planta, necesitamos muchos Plantas, porque son los que crean un tejido cultural en la ciudad.
AMPARO SÁNCHEZ
Siento una gran pena, porque no hay ningún otro sitio con semejante vida en toda Andalucía. Y, paradójicamente, ahora que se está moviendo una ley que proteja el 'interés público' de estos locales, en Granada se cierran. Me da mucha pena; espero que a alguien se le encienda una luz. Granada no puede permitirse perder ese espacio de creatividad.
SAGRARIO LUNA (PERIODISTA MUSICAL Y ESCRITORA)
Resulta paradójico que a un local que no ha dado problemas, que ha establecido horarios civilizados, que ha primado el respeto por encima de intereses personales, que ha fomentado la educación del público y donde ha nacido buena parte de la cultura por la que reclaman y reconocen a Granada en todas partes se le penalice precisamente por su contribución a la cultura de la ciudad.
J. LUIS SÁNCHEZ (COORDINADORA DE SALAS DE ANDALUCÍA)
La perdida de su programación es irreparable. El Planta no es una bar, es un bien cultural de primer orden.