La consejería de Obras Públicas de la Junta remitió ayer a los ayuntamientos de los ocho municipios afectados el avance del estudio informativo de lo que han denominado Ronda Este Metropolitana, en el que se recogen diez itinerarios alternativos. Los consistorios de Granada, Cenes de la Vega, Huétor Vega, Pinos Genil, Huétor Santillán, Víznar, Alfacar y Jun tendrán hasta marzo para estudiar eset avance, fecha en la que presentarán el estudio definitivo y se abrirá el proceso de información pública y el posterior periodo de alegaciones.
Puntos de salida
El avance resulta sorprendente por la cantidad de itinerarios propuestos, y los alcaldes de los municipios afectados están convocados a una reunión esta misma tarde para conocer los pormenores de cada uno de ellos.
Los diez trazados tienen dos puntos de salida: La A-395 a la altura del Serrallo y la misma carretera a la altura de Cenes de la Vega. Y aunque luego se dividen en distintos itinerarios, acaban en la A-92 a tres alturas diferentes: Víznar, Huétor Santillán y Jun.
La más corta es la que discurre entre el Serrallo y Jun, en un trazado similar a la propuesta de cierre del anillo que hizo el Ayuntamiento de la capital, pero invadiendo menos el cerro del Generalife. Esta propuesta fue rechazada por la Junta en su momento por el fuerte impacto ambiental que suponía para la zona. El itinerario más largo es el que parte de Cenes, para acabar en Jun, donde conectaría con la A-92 a través de uno de los viales recogidos en el POTAUG para este municipio.
La Junta señaló que no hay, actualmente, ningún itinerario prioritario y se estudiarán todos. Así lo explicaron en rueda de prensa el director de Carreteras de la Junta, Jesús Merino, que estuvo acompañado por el delegado del Gobierno de la Junta, Jesús Huertas, y el delegado de Obras Públicas, Jorge Rodríguez.
Funcional y sostenible
«Pretendemos que se llegue a la solución más viable técnica, funcional y económicamente», apuntó Merino, que insistió en que el trazado elegido debe respetar el medio ambiente y al mismo tiempo ser útil para el objetivo perseguido, que es desatascar el tráfico de la Ronda Sur. Merino apuntó que desean un trazado que permita velocidades medias de 100 kilómetros por hora, lo que aliviaría a una población de 200.000 personas y agilizaría tanto la conexión norte-sur, como las entradas a la capital granadina, saturadas por la Circunvalación.
Huertas apuntó que con la presentación de este avance se cumplen los plazos, que fijaban la entrada en funcionamiento de dicha ronda para 2012. Sobre las diez alternativas, habrá que ver cuál tiene menos impacto ambiental.