Valeriano Ruiz Hernández es catedrático en Termodinámica en la Escuela Superior de Ingenieros de Sevilla y uno de los mayores defensores de las bondades de las energías renovables en España. Tras presidir Sodean (actual Agencia Andaluza de la Energía) e Isofoton (empresa líder en la elaboración de dispositivos solares), ahora está al frente de la asociación Protermosolar, donde representa a un colectivo de empresas del gremio a nivel internacional, siguiendo los postulados de la Unión Europea. Investigador, docente, asesor, político Este divulgador incansable también es el autor del libro 'El reto energético'. Mañana expondrá sus ideas en el Foro IDEAL de Innovación.
-¿Por qué hay que apostar por las energías renovables?
-Básicamente por dos razones. Porque las energías convencionales (petróleo, gas natural, uranio ) se acabarán en muy corto plazo, respecto de la vida de la humanidad, y el carbón, más abundante, tampoco es eterno y es una causa inmediata y potente de gases de efecto invernadero, origen del cambio climático. Y la segunda, que todas las convencionales, excepto el uranio, son origen de gases de efecto invernadero. El uranio origina estos residuos que vamos a dejar en herencia a nuestros descendientes. Además, en España y en Andalucía no tenemos fuentes convencionales y sí muchas renovables, la solar en particular.
-¿Qué ventajas presentan estas fuentes energéticas?
-La principal de todas, en España y en Andalucía, es que disponemos de ellas, en cantidades suficientes. Aquí disponemos de las tecnologías de utilización y tenemos las empresas y los técnicos que las hacen accesibles. A esto cabe sumar que generan muchos puestos de trabajo. Y, mejor aún, de carácter local.
-¿Hablamos del futuro o de una realidad incipiente?
-Hasta no hace mucho era hablar del futuro. Hoy es una realidad y no algo incipiente. En el año 2007 se generó electricidad con renovables en un 20%. Por cierto, por encima de la nuclear, con un 17,8%. En el caso de Granada, estamos en estos días de absoluta enhorabuena porque se acaba de conectar a la red eléctrica general la primera y mayor central solar de Europa con 50 Mw.
-Viene a Granada para divulgar las energías renovables. ¿Cómo valora ese desarrollo experimentado en esta provincia?
-Me apetece recordar que no es la primera vez que vengo a Granada para lo mismo. Hace ya unos cuantos años, en1993, siendo presidente de Sodean -antecedente de la actual Agencia Andaluza de la Energía- vine a presentar el Prosol, programa de promoción de las instalaciones solares de agua caliente en los hogares. En el momento actual, Granada está en un buen lugar en Andalucía en todas las renovables, como pondré de manifiesto en mi intervención. Pero en solar termoeléctrica se encuentra en este momento en el puesto líder de Europa con la recién conectada planta Andasol. Bien es verdad que, al ritmo que vamos, no es lo importante la situación geográfica de las plantas. Creo que es el conjunto de Andalucía quien debe mantener ese liderazgo.
-¿Y qué falta por hacer?
-Pienso que lo que en todos sitios. Que los ciudadanos, las empresas y las instituciones se responsabilicen del problema energético y pongan su granito de arena en la solución que, en la mayor parte de los casos, consiste en hacer un consumo eficiente y sensato y en aprovechar al máximo las energías renovables a su disposición.
-Precisamente, las empresas granadinas se quejan de la falta de cultura medioambiental. Aducen que el consumidor opta por una máquina contaminante porque es más barata.
-No estoy muy de acuerdo con esa información. Más bien suena a pretexto. Hace tiempo que estoy convencido de la buena voluntad de la inmensa mayoría de los ciudadanos. Lo que sí hay es mucha desinformación, más por ignorancia que por mala fe. Por eso, siempre que puedo, me presto con mucho gusto a atender invitaciones como la que me ha hecho IDEAL. Aquí me tienen dispuesto a poner mis pocos conocimientos al servicio de una mejora de la información en los temas energéticos.
-Entonces, ¿el Protocolo de Kioto se toma en serio?
-Quizás no lo suficiente, pero mucho más que cuando ni existía el Protocolo ni cuando no existía un precio al CO2 emitido. Aunque al respecto aún queda mucho camino por andar, lo importante, según mi criterio, es que ya hemos dado los primeros pasos. Titubeantes, eso sí.
-¿Qué le parece la flamante ley andaluza que obliga a incorporar sistemas solares térmicos en todos los edificios y a usar biocarburantes en todos los autobuses de transporte público?
-Puede que sea conveniente aclarar que no es sólo la ley andaluza la que obliga a las instalaciones solares en los edificios. Es el Código Técnico de la Edificación, de carácter nacional, quien lo hace también y que, a su vez, tiene su origen en una directiva europea. Igual pasa con los biocombustibles en cuanto a porcentajes. De lo que no estoy tan seguro es de la obligatoriedad en todos los autobuses de transporte público. ¡Ojalá! Pero me temo que no es todavía posible así, al 100% de biocombustibles y ya. Sinceramente, creo que el asunto tiene muchos más matices.
-¿Con qué objetivos trabajan en la asociación Protermosolar?
-Queremos promover las tecnologías solares para la producción de energía termosolar con el fin de avanzar hacia sistemas energéticos sostenibles y combatir el cambio climático. Defendemos la industria termosolar en España a nivel político y administrativo y apoyamos las acciones de la UE en favor de la industria europea para contribuir a alcanzar los objetivos de la UE en materia de energía, principalmente en lo que se refiere a energías renovables, entre otras cosas.
-Representan al sector de la industria termosolar a nivel internacional.
-Y apoyamos la investigación y el desarrollo, incluyendo la formación vocacional y favoreciendo la igualdad de oportunidad. Y sí, cooperamos a nivel internacional para contribuir al desarrollo sostenible y combatir el cambio climático. Representamos al sector español de la industria termosolar a nivel europeo e internacional, principalmente en el área Mediterránea y en los países en desarrollo.