saturación en la sanidad granadina
«No solo tenemos tres niños cada quince minutos es que después de acabar con las citas, nos llegan las urgencias y podemos atender sin cita a diez, veinte o treinta niños más. Es una locura», asegura una pediatra que prefiere omitir su nombre para evitar problemas.
El director del distrito sanitario Metropolitano, Aquilino Alonso, reconoce que sin llegar aún a los días de más frecuentación -más citas- las agendas de pediatría «están al completo» en estas semanas. Lo cual supone atender una media de 60 a 70 niños por día, según una evaluación del Sindicato Médico, asegura Salvador Galán, responsable de atención primaria de esa organización sindical.
«En cinco minutos no nos da tiempo para nada. Imaginen lo que se tarda en desnudar a un menor para auscultarlo, en hablar con la madre para saber qué ocurre y después en emitir un diagnóstico. No podemos hacer más de lo que hacemos», comenta la profesional consultada. Para colmo, cuando un pediatra enferma, el compañero del centro de salud cubre dos consultas: la propia y la del colega. Lo mismo ocurre en vacaciones. Cuando uno marcha, el de la puerta de al lado carga con su trabajo. ¿Por qué? «Porque no hay especialistas de pediatría en la bolsa de trabajo para recurrir a ellos cuando necesitamos cubrir un puesto», dice Alonso. ¿Qué ocurre cuando todos los pediatras de un centro de salud enferman y no pueden cubrir su trabajo? «Recurrimos a puericultores, que sí hay algunos en las bolsas de los que podemos tirar cuando la necesidad es extrema».
Ahora en estas semanas se jun ta todo. El frío que lleva a más niños a las consultas. Los pediatras que necesitan agotar los días no consumidos de vacaciones o de descanso. Y la imposibilidad de cubrir las bajas o las sustituciones. Ante esta coyuntura los distritos sanitarios tienen criterios para que los profesionales puedan cogerse sus vacaciones o días de libranza siempre en función de las necesidades laborales no de los derechos de estos trabajadores. «Siempre priman las vacaciones sobre cualquier otro tipo de descanso. Y en centros de salud donde hay dos pediatras no puede coincidir al mismo tiempo de vacaciones». Pero hay centros de salud y no uno, ni dos, ni tres, sino más donde se han generado auténticos conflictos porque se han encontrado en el último mes del año y con los dos profesionales de pediatría pendientes aún de completar los días de vacaciones. Y como añadido, la sobrecarga de trabajo propia de este periodo de frío, lluvias y nieve.
Ratios altas
Además, las ratios recomendadas de pediatras, uno por cada 1.200 niños o uno por cada 900 según las sociedades científicas, no se cumplen en muchos centros de salud. Sólo en el cinturón metropolitano, hay una media de un pediatra por casi 1.400 niños. Y conforme los pueblos de la provincia se alejan de la capital no es que no se cumpla la ratio es que resulta complicado encontrar un pediatra, hay casos en los que son sustituidos por médicos de familia o puericultores. «No hay pediatras, pero si encuentras uno y le dices que se tiene que ir a Huéscar o la Alpujarra, lo tienes muy difícil. Muchos prefieren los hospitales, la capital granadina o los pueblos más cercanos a Granada», señala Antonio Martínez Sánchez, delegado provincial de atención primaria de CC OO-Sanidad.
«El Ministerio de Sanidad debe tomarse muy en serio el déficit existente en muchas especialidades y pediatría es una de las más perjudicadas: en estos momentos su planificación es nefasta. Debe dimensionar bien el número de especialistas que hacen falta», concluyen Salvador Galán.
Desde CC OO denuncian la falta de profesionales de pediatría existente en muchos centros de salud y exigen soluciones a un problema que cada vez engorda por el aumento de niños en edad pediátrica.
Los sindicatos también recuerdan que el problema no es exclusivo de Granada, sino del resto de provincias andaluzas, y recuerdan que llevan años aconsejando a la Consejería de Salud que retenga con buenos contratos a los profesionales que optan por marchar a otras comunidades autónomas o países extranjeros con buenos contratos.
El pasado verano, un municipio como Íllora se vio obligado a cerrar la consulta de pediatría por no encontrar sustituto. Padul y Huéscar sólo tienen un pediatra, lo cual complica que estos profesionales puedan tomarse las vacaciones como les corresponde, siempre están pendientes de si encuentran un sustituto o no. Y pese a este importante déficit de profesionales, la cartera de prestaciones no deja de aumentar.
jrvillalba@ideal.es








