GRANADA

El nuevo Plan Especial de Protección y Reforma Interior del Albaicín-Sacromonte (ese es su nombre oficial) no tiene un periodo de vigencia. Puede convertirse en eterno o durar un suspiro, como le ocurrió al anterior, que ni siquiera llegó a la aprobación definitiva, pero por el momento, la nueva norma urbanística contempla mantenerse al menos diez años, en los que el Ayuntamiento espera que se inviertan 52,2 millones de euros en mejoras urbanas, como urbanizaciones, rehabilitación de edificios, equipamientos y viviendas de protección pública. Unas inversiones en las que la Junta colabora con 32 millones y el Ayuntamiento aportará casi 20. Isabel Nieto considera que ya es hora de que también colabore en la mejora del barrio el Gobierno de la nación, la Unión Europea y la Diputación Provincial. «No olvidemos que esa corporación es de toda la provincia y Granada también es uno de sus municipios, el que más dinero aporta y el que menos recibe».
La mayor parte de las inversiones se destinarán a la rehabilitación de edificios, ya que en el Albaicín y Sacromonte sólo existe la posibilidad de construir 112 viviendas de nueva planta, el resto debe ser rehabilitación. Contempla la existencia de 4.237 viviendas en el barrio, de las que 1.698 poseen deterioros y 695 están en condiciones realmente pésimas de conservación.
La edificación en los dos barrios están catalogada en el nuevo plan, que contempla la totalidad de las viviendas del barrio, y dentro de ellas, 922 edificios protegidos por formar parte del patrimonio histórico y artístico de la ciudad, además de otros 115 inmuebles que los redactores de la normativa consideran discordantes con la tipología arquitectónica del Albaicín y el Sacromonte.
Las casas cueva y las cuevas propiamente dichas, se han incluido por primera vez en la normativa, con un catálogo que engloba 216 viviendas de este tipo.
Aparcamientos
Entre las previsiones se encuentra la posibilidad de 681 nuevas plazas de aparcamientos. Se ubicarán en el Barrichuelo de la carretera de Murcia (62 plazas); el Ave María de la muralla de la Alberzana (183); el cerro de San Miguel (63); la plaza de los Naranjos (21); en Fajalauza (238); el Ave María del Sacromonte (155), y en Bermúdez de Castro (59).
Facilidades
Uno de los grandes problemas que ha tenido el Albaicín en los 18 años de vigencia del actual plan urbanístico, ha sido las dificultades para la ubicación de nuevos negocios y empresas. Tenían que adaptarse a los oficios históricos o similares. A partir de ahora se abre la mano y se dará todas las facilidades para ubicar todo tipo de negocios, previo estudio de viabilidad y adecuación a la zona. La concejala de Urbanismo señala que se han dado muchos casos de actividades que pretendían ponerse en el Albaicín y no podían hacerlo y tenían que irse a otros barrios. «No podemos pretender el desarrollo del barrio si ponemos trabas de todo tipo», dice la concejala, que señala que lógicamente con las restricciones que existen en la ciudad. «Por ejemplo la zona de Elvira es saturada de bares, por lo que no podrán ponerse ese tipo de establecimientos», comenta.
Por el momento, el plan señala la futura ubicación de cuatro hoteles, en el Zenete, el convento de la Presentación, Fajalauza y el carmen de los Naranjos.
Cinco meses
La aprobación provisional del plan se hará la próxima semana. Después habrá el periodo de alegaciones de un mes, tras la publicación en el Boletín Oficial de la Provincia, y después irá a la Comisión Provincial de Patrimonio, donde el trámite de aprobación tardará al menos tres meses, por lo que no será posible aprobar definitivamente el plan hasta cinco meses a contar desde la semana que viene.
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