GRANADA
Así, en la investigación se recogen datos como que el 76,6% de los pacientes ingresados en un hospital están «bastante» o «muy satisfechos» con su estancia hospitalaria y el proceso de hospitalización. El trabajo, en el que han participado 483 pacientes y familiares cercanos, revela además que sólo el 23,40% de los enfermos afirma estar «poco» o «nada satisfecho» con el trato recibido.
Antonio Fernández Castillo y Emilio Sada Lázaro, profesores del departamento de Psicología Evolutiva y de la Educación de la Universidad granadina, y María José Vílchez Lara, del Complejo Hospitalario de Jaén, han sido los que han realizado este trabajo, según informó ayer la institución en un comunicado. Se evaluaron varios aspectos.
En un principio explican que seleccionaron aleatoriamente una muestra de 483 pacientes y familiares cercanos -en el caso de que los pacientes se vieran incapacitados a rellenar por sí mismos la escala, debido a su enfermedad-, de entre los ingresados en siete centros hospitalarios de Andalucía. Esos hospitales fueron el Carlos Haya, Málaga; hospital clínico San Cecilio, Granada; hospital de Poniente, El Ejido en Almería; hospital Virgen de las Nieves, Granada (en todos sus centros); hospital Santa Ana, Motril; Complejo Hospitalario, Jaén; y el hospital de Torrecárdenas, Almería.
Para llevar a cabo esta investigación se tuvieron en cuenta cuatro aspectos: la satisfacción con el personal sanitario; la satisfacción con las condiciones físicas; la satisfacción con el personal de apoyo y la satisfacción con el acceso y el funcionamiento del servicio, para finalmente establecer un indicador de satisfacción global. Tras ser evaluadas se concluyó, además, que en este trabajo no se encontraron diferencias en la muestra global entre hombres y mujeres, expresando ambos grupos iguales niveles de satisfacción. Sin embargo, al buscar diferencias en satisfacción global en función de la edad, los datos mostraron un mayor nivel de satisfacción en personas mayores que en las más jóvenes.
En relación con diferencias ente la población autóctona y la de origen inmigrante, se hallaron diferencias entre ambos grupos sólo en los aspectos de satisfacción con el personal sanitario, y con las condiciones físicas de la estancia en el hospital. En ambos aspectos, los inmigrante mostraron mayores niveles de satisfacción que los pacientes autóctonos. No se encontraron diferencias entre ambas submuestras en los niveles de satisfacción con el personal de apoyo, con el acceso y el funcionamiento del servicio, ni en los niveles generales.
Los autores de este trabajo señalan que el funcionamiento actual de los servicios sanitarios «necesita tener en cuenta la opinión de sus usuarios como un indicador de calidad de dichos servicios, así como dato de retroalimentación necesario para poder desarrollar una gestión eficiente y adecuada».





