GRANADA

LOS ACTOS DE HOY
La mayoría no participan de las actividades extraescolares en sus centros educativos porque el profesorado tiene miedo a encontrarse con un coma de glucosa, que en ocasiones puede acabar en muerte, o con una subida de azúcar. Sin embargo, la ingesta de cualquier producto azucarado puede paliar este problema. La clave está en no dejar que el azúcar amargue la vida de estos menores.
«Nos hemos dirigido a la consejera de Educación para que el profesorado disponga de una formación diabetológica y estos cinco mil niños puedan participar en las actividades como el resto de sus compañeros». Victoria Motos, vicepresidenta de la Asociación Granadina de Diabéticos -Agradi-, denuncia la injusticia de excluir a estos niños de muchas actividades extraescolares por culpa de la ignorancia existente sobre esta patología entre los profesionales de la enseñanza.
Un déficit importante, pese a la declaración de la diabetes como una pandemia, tal y como recoge la Organización Mundial de la Salud -OMS-: 200 millones de personas en todo el mundo padecen esta patología. En la provincia granadina son 60.000 los enfermos, tanto los de tipo 1 o insulinodependientes como los de tipo 2, la enfermedad en su fase menos grave. Pero los derroteros de esta pandemia no vislumbran un futuro halagüeño, la OMS vaticina que en una década el número de personas diabéticas se duplicará en todo el mundo. «La de tipo 1 no se puede prevenir, pero la de tipo 2 sí. Pese a ello, la sociedad prefiere mirar hacia otro lado», comenta Motos, por la falta de sensibilidad para mejorar las medidas de prevención.
La OMS celebra hoy el día mundial de la diabetes y estará dedicado en esta ocasión a los enfermos menores de edad, niños y adolescentes. Sólo en España hay quince mil menores insulinodependientes y un millar debutan con este problema cada año, según datos aportados por Agradi. Para conmemorar este día internacional se iluminarán de color azul más de quinientos monumentos en todo el mundo, la Alhambra será uno de ellos. Una forma de avisar de que muchos casos de diabetes podrían prevenirse con una buena alimentación, práctica deportiva y evitando el sedentarismo.
Cumplimiento
«Pedimos que la Administración sanitaria cumpla los protocolos establecidos para los diabéticos y que pequeñas pruebas de orina, que no son costosas, o las pruebas con tiras reactivas, se realicen de forma más frecuente, sobre todo, en diabéticos de tipo 2». Las asociaciones de enfermos y familiares de diabéticos exigen a la Consejería de Salud la implantación de la figura de la enfermera especializada en diabetes.
La esperanza de muchos padres y madres de menores con la enfermedad es que los niños lleguen sanos al día en que aparezca un remedio. «Tenemos muchas esperanzas depositadas en la investigación. Mi hijo tiene que ver ese día y llegar sano y salvo, sin enfermedades añadidas», comenta Rosario Camarero, madre de un menor de quince años que padece diabetes desde que tenía dos años. La esperanza en la investigación con células madre mantiene encendida la llama de 3,5 millones de españoles con diabetes. «Reivindicamos un mayor esfuerzo en el campo de la investigación con una mayor dotación de recursos humanos y económicos para conseguir cuanto antes la curación de esta enfermedad», denuncia Victoria Motos.
Lo peor
Pablo Hernández, el hijo de quince años de Rosa Camarero, no puede saltarse la hora de la comida, ni dejar de hacerse cada día una media de cinco controles de glucemia, ni inyectarse cuatro veces insulina, ni dejar de llamar a su madre, esté donde esté, para tenerla informada de sus niveles de glucosa. Su diabetes le ha condicionado la vida. A sus padres también: los viajes nunca se pueden improvisar, las salidas de ocio deben tener en cuenta la hora de inyectar la insulina, la elaboración de las comidas deben medir la cantidad exacta de calorías y proteínas toda una vida pendiente de la aguja.
Los diabéticos granadinos advierten a la Consejería de Salud que no prevenir resulta mucho más costoso que paliar las consecuencias de una enfermedad que en sus casos más extremos puede derivar en secuelas como la diálisis, las enfermedades cardiovasculares o la diálisis.
jrvillalba@ideal.es





