El suceso tuvo lugar en la línea C-5, que une las localidades de Humanes y Móstoles-El Soto. El origen exacto de la reyerta no se ha esclarecido, aunque algunos testigos apuntan que la pelea comenzó cuando dos rumanos entraron en convoy acompañados de sus novias de origen sudamericano. Al parecer, los rumanos fueron increpados por un numeroso grupo de latinos compuesto por 24 jóvenes y adolescentes. Según los viajeros, el vagón «se convirtió en un campo de batalla, con carreras, heridos, puñetazos y patadas».
La Jefatura Superior de Policía de Madrid ordenó a casi todas las unidades que patrullaban el sur de la capital que se dirigiesena la estación. Cuando el tren paró, ya había un vasto operativo en el andén. Fueron arrestados los dos rumanos y los 24 latinoamericanos (17 colombianos, seis ecuatorianos y un boliviano). Los dos rumanos resultaron heridos, uno con cortes leves en la axila derecha y otro con un corte en la mano. Uno de los sudamericanos tuvo que ser atendido con varias contusiones.
La Policía se incautó, además, de tres machetes de 50 centímetros, un cuchillo de unos 30 centímetros y una porra extensible.








