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ALMERÍA - JAÉN - GRANADA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Miércoles, 22 octubre 2014

Granada

GRANADA

El segundo de los conciertos de rock se prolongó hasta las siete de la mañana y reunió en un recinto abarrotado a más de 15.000 personas entregadas

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Zaidín2: Noche mestiza, noche caótica
El segundo de los conciertos del Zaidín en esta edición vigésimo octava puso aprueba la resistencia del respetable que aguantó hasta pasadas la siete de la mañana antes de irse, el que podía, a su casa tres horas después del cierre programado. La producción del festival aludió a los irresolubles problemas de ensayo de ocho grupos a lo largo del día para justificar el retraso de dos horas en el comienzo de las actuaciones.

Como decíamos ayer el grupo Supervivencia anticipó las actuaciones de los res grupos finalistas del concurso de la Junta, de los que -a la tercera va la vencida- ganó el grupo sevillano Pen Cap Chew que llevaba insistiendo desde 2005.

Y aquí comenzaron los problemas en la trastienda, ya que cerca de las dos de la mañana el único que tenía derecho a veto para tocar en hora, Jairo Perera y su bombo band, se plantó con un «o toco ahora o me voy», ya que a esas horas tenía que estar durmiendo en el hotel. Así que los Porcelina se quedaban sin orden de actuación y los últimos, los Vecinos del Callejón, no aceptaban la proposición de tocar al día siguiente. Al cabo del rato, la Policía Nacional tuvo que imponer el orden de actuación imperativamente exigido por el IAJ, bajando del escenario a unos y subiendo a otros, lo que al final mató el buen ambiente del festival.

Controles imposibles

Mientras todo esto pasaba entre bambalinas, unas 15.000 personas abarrotaban el recinto del festival, haciendo imposible el control de bebidas en los accesos y, ante el tapón humano para poder entrar, terminaron por levantar a pulso la vallas y meterse: lo de las puertas y el mar en versión 'buen rollito hermano'. Y eso es lo que propone como nadie Muchachito Bombo Infierno, que al grito «vamos que nos vamos» pisó pedal en su bombo ahora tuneado con faros y escapes de megáfono cromados y salió quemando goma.

Ni que decir tiene que un festival como el Zaidín, gratuito, mayoritario y bullicioso, es el hábitat ideal para el catalán. Un público extrovertido, colorista, fresco y con ganas de divertirse es la pareja de baile perfecta para la música sandunguera y mundo mundialista del Muchachito, rememorando los bailables de Renato Carosone (a quien versionó con 'Tu vio' fa' ll'americano', también lo haría con ¿Paco Ibáñez! en 'Palabras para Julia') a velocidad de crucero de rumba catalana y con ese antebrazo que trabaja con regularidad de biela tocando la guitarra. Una máquina de bailar que generó diversión en una masa que saltaba como garbanzos en una olla hirviendo. Hasta le pidieron un hijo y todo, aunque no se sabe si concedió.

Las camisetas negras del día anterior dieron paso a un arcoris de colores, tops y no tops, rastas quilométricas, piel y una notable desinhibición. Entre el público gente de todas la edades y algunos como una señora se recordaba de adolescente en la primeras ediciones y todavía estaba emocionada por que su hijo había debutado la noche anterior tocando la batería en el festival «quién me lo iba a decir a mi cuando venía a ver a Magic y TNT!» decía. Y es que 28 años de festival es toda una vida. Mientras tanto los que vivirán la misma situación en otros veintitantos años se apiñaban en unos accesos donde faltaba el clásico 'Al fondo hay sitio'.

«Mi tío el de peligros...»

«Ésta se la dedico a mi tío, que es de Peligros», dijo Jairo, y le regaló a su familiar el 'No estaba muerto' de Peret, «que estaba tomando cañas», como dice la canción, y a esas alturas igual también desbebiéndolas por las esquinas, como gran parte del público cuando la urgencia apretaba más que la paciencia en la cola de los servicios.

Curioso fue también su 'paseando por el Polígono' ambientado con sirenas de fondo, y es que en los polígonos catalanes la policía debe patrullar, no como aquí que solo custodian la zona 'vip' de la ciudad. 'Paquito Tarantino' y 'Caratortuga' se asomaron también por el Zaidín, tomándose un respiro romántico con 'Carreta sideral' en plan Dani Macaco, su antecesor en el mismo escenario el mismo día y el mismo éxito el año anterior.

Impuestos por la Junta de Andalucía, Porcelina (lo ganadores el año pasado en el IAJ) arruinaron el tórrido ambiente festivalero, no tanto por su bienintencionado y costumbrista metal, sino porque no pegaban para nada entre Muchachito, Che Sudaka y Vecinos. Un pildorazo de después que abortó la noche y provocó la huida en masa de muchos miles de espectadores; algunos volvieron para el ensayado (su coreografía era milimétrica) 'manuchaísmo' de los argentinos Che Sudaka, tan tópicos como eficaces, y se lo pasaron bien con su 'footing ska', y la mitad de la mitad incluso aguantaron para escuchar a Los Vecinos del callejón pasadas ya la seis y media de la mañana. Ayer pedíamos respeto al tiempo ajeno. Mejor callarse.

Anoche, el día grande del Zaidín con la vitola de 'Made in Granada', terminaban estos tres días de festivales con la participación a primera hora de A-92, Teletaxi y Hombres Solos a la hora de montar estas líneas.
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