El segundo encierro de Gor discurre limpio y rápido

Desde primeras horas de la mañana cientos de personas, vecinos de Gor y forasteros, se reunen entre los palos que delimitan el recorrido y la plaza de toros de Gor, el antiguo castillo

J. J. PÉREZ |GUADIX

Los encierros de Gor presumen de ser los más antiguos y la documentación da razón a quienes así lo afirman. porque hay constancia escrita de que ya existían en el año 1622. Su antiguedad se conrresponde con la expectación que despiertan entre los aficionados.

Desde primeras horas de la mañana cientos de personas, vecinos de Gor y forasteros, se reunen entre los palos que delimitan el recorrido y la plaza de toros de Gor, el antiguo castillo. Después de largos minutos de espera, los más fieles aguardan incluso horas y tras las campanadas que marcan las ocho de la mañana, el encierro pasa como un suspiro por un estrecho callejón que viene de los corrales a las afueras del pueblo y que desemboca en el coso.

Tras el encierro: satisfacción, todo ha salido bien y parece que San Cayetano, el patrón en cuyo honor se celebran las fiestas, ha echado un capote a los mozos.

Pero la tradición tiene una segunda parte. Es la hora de hacer colas, justo delante de la churrería que ocupa con su terraza la mitad de la plaza del pueblo. Es la hora de tomar un chocolate caliente con churros para reponer energías o para ir a la cama, según el horario que cada cual prefiera para vivir estas fiestas en honor a San Cayetano, patrón de Gor.

Fotos

Vídeos