guadix

Alejandro Baena asegura que fue su mujer, Miriam León, quien le animó a ser Cascamorras y desde hace cuatro años ha venido intentando que la hermandad se fijase en su solicitud. Alejandro ha añadido al deseo de su mujer -es tradición- varias promesas a la Virgen de la Piedad. El nuevo 'Pedro Lagarto' cuenta que la tradición ha estado presente en su relación desde el primer día: «Siendo ella de Baza y yo de Guadix, lo normal es que nuestra primera conversación fuese sobre Cascamorras».
Y tras el éxito han llegado los nervios para el nuevo Cascamorras pues ella fue quien le embarcó en esta aventura, asegura Baena, aunque ahora siente «miedo» por el significado de la fiesta pero, sobre todo, de su protagonista.
«Cuando hablas con alguien de Baza del Cascamorras ves que le cambia la cara», asegura Alejandro paladeando aún su reciente nombramiento. Es normal que Alejandro sienta sobre sus hombros el peso de una tradición centenaria por lo que significa en los dos pueblos.
A la responsabilidad típica de todo nuevo Cascamorras se une la admiración que confiesa por los últimos hombres que han vestido el traje arlequinado de Cascamorras, Vera y Samaniego. Alejandro se refiere a sus predecesores con mucho respeto.
Pasión por la música
Si hay algo seguro de este nuevo Cascamorras es que no desafinará si se ve en la tesitura de entonar algún himno cascamorrero. Alejandro Baena es maestro de Educación Musical y desde su infancia ha estado vinculado a la música desde la Escolanía hasta el Coro de la Hermandad del Rocío del que ha sido director, pasando por la tuna y diversas agrupaciones carnavalescas. «Toda mi vida ha estado unida a la música", dice.
Alejandro Baena ha sido elegido entre cuatro jóvenes aspirantes a Cascamorras, según el secretario de la Hermandad de la Virgen de la Piedad, Francisco López Porcel. El secretario de la corporación aseguró que se había tenido en cuenta aspectos como su forma física así como el conocimiento de la fiesta y los argumentos que expresó en su solicitud.








