Su candidatura compitió en la última votación con la de Juan Goytisolo. Hasta el último momento se mantuvo la controversia entre quienes eran partidarios de premiar a un escritor en lengua castellana, después de varios años sin hacerlo, y los que no consideraban que eso fuera prioritario.
Muy plural
La catedrática de Literatura Española de la Universidad de Barcelona, Rosa Navarro, alabó el «agudo» domino de la ironía de la escritora británica. «Corta cabezas en un momento y lo hace sin que nos demos cuenta. A través de esta capacidad de reírse de ella misma denuncia todo tipo de injusticias sociales».
El catedrático de Literatura de la Complutense, Andrés Amorós, apuntó que era una buena candidata porque tiene una calidad literaria evidente y representa a la cultura canadiense, «a la que no habíamos prestado atención hasta ahora. Su obra es muy plural y rica, desde novelas de ciencia ficción hasta poesía de categoría, con un importante peso de la tradición y de la mitología clásica; es una gran escritora de hoy», subrayó.
El editor Jacobo Fritz-James Stuart destacó como un valor añadido el hecho de que Atwood sea una escritora con una escasa difusión en España. «Si vamos a una librería encontramos un libro suyo de casualidad, de editoriales diferentes, por lo que este premio ayuda a descubrir a esta autora, aunque Goytisolo se lo merecía también, igual que McEwan, pero son personas más habituales en los escaparates».
«Sorprendida»
La candidatura de Atwood había sido propuesta por el director general del Libro, Archivos y Bibliotecas del Ministerio de Cultura, Rogelio Blanco, y ya había rozado la posibilidad de ganar este galardón en ocasiones anteriores. Ha sonado de forma repetida además para el Nobel de Literatura.
Margaret Atwood se declaró ayer, desde Londres, «sorprendida» de recibir esta distinción, que calificó de «muy importante» para ella y la literatura de su país. «Este maravilloso premio es muy importante para mí y también para la literatura canadiense», dijo Atwood, quien justificó su sorpresa por el hecho de que «la literatura canadiense no es tan conocida en Europa y se nos confunde a menudo con los estadounidenses».
Atwood compitió con 31 candidatos de 25 países. Figuraban, entre los aspirantes, los españoles Juan Goytisolo, Jorge Semprún y Andrés Trapiello; el Nobel colombiano Gabriel García Márquez; el uruguayo Eduardo Galeano; el italiano Antonio Tabucchi: el norteamericano Richard Ford; y el japonés Haruki Murakami.
El Príncipe de Asturias de las Letras recayó el año pasado en el israelí Amos Oz. En anteriores certámenes fue a parar a Paul Auster, Claudio Magris, Arthur Miller, Doris Lessing, Günter Grass y Mario Vargas Llosa, entre otros autores.








