Hace unos años hubiera sido inimaginable ver a los hermanos Cortés Heredia coger la mochila y enfilar hacia la Casa de Zonas del barrio de la Alfaguara, para participar en alguno de los talleres de apoyo escolar. Al filo del mediodía, lo más habitual era verlos junto a los 25 Caños, en el Lavadero o merodeando sin rumbo fijo.
Después de siete ediciones consecutivas, la Casa de Zonas de la calle Tinte y Tenerías se ha convertido en una de las iniciativas más “nobles” que el área de Servicios Sociales ha puesto en marcha en los barrios de la Alfaguara Alcazaba donde la población gitana se cuenta por mayoría.
Poco a poco, este espacio se ha convertido en un punto de encuentro e intercambio donde los pequeños aprenden a convivir, compartir y respetar a los demás.
La llegada del buen tiempo mantiene muy atareados al equipo de técnicos de inserción socio educativa de la Casa. “Las horas de ocio se multiplican y a los chavales tenemos que ofertarles actividades y talleres que llenen ese vacío” comenta David Peinado mientras supervisa los nuevos equipamientos del aula informática.
En la segunda planta de la Casa de Zonas se ha habilitado una pequeña aula informática integrada por media docena de ordenadores equipados con las últimas tecnologías. “Disponen de webcam, red Wifi, auriculares, etcétera” describen Guille y David, los monitores del aula.
Hace tan sólo unos días que los informáticos del Ayuntamiento concluyeron su instalación y el aula recibe diariamente la visita de una veintena de adolescentes ávidos por saber y comunicarse. “Lo que les llama más la atención es la webcam y la posibilidad de comunicase en tiempo real con sus amigos y vecinos” apuntan.
Después de siete temporadas a pie de cañón, la Casa de Zonas ha comenzado a arraigar en el barrio y pequeños y mayores valoran este equipamiento como algo muy útil donde aprender y formarse.
Con un horario de 16 a 19,30 horas de lunes a viernes, los chavales de la Alfaguara tienen este verano donde elegir entre la multitud de actividades educativas y de apoyo escolar.
Esta iniciativa –cofinanciada por el consistorio lojeño y la Consejería de Bienestar Social de la Junta-incide esta temporada en las aulas de alfabetización para adultos y de apoyo educativo para alumnos de Primaria y Secundaria.
La programación se completa con el aula de juegos que enseña a los niños de la zona la gran variedad de actividades lúdicas, el Cineforum -que persigue que los adolescentes se identifiquen con determinadas circunstancias que refleja el séptimo arte-, los talleres deportivos, de Cuentacuentos o de Baile de batuka, íntegramente destinados a los niños del barrio.
Como novedades destaca el apoyo a trabajos y murales escolares, el taller navideño, el de corte y patronaje o el de manualidades domésticas, entre otros muchas.
Como aliciente, los pequeños reciben muy a menudo diplomas y pequeños obsequios que les animan aún más a seguir participando en “este espacio que integra y educa”.