
La original obra ha sido creada por la arquitecta Julia Gallego Risco y en su espectacular diseño entra a formar parte un conjunto de doce grandes dólmenes de piedra -de más 15.000 kilos de peso y cuatro metros y medio de altura cada uno-, que fijan las posiciones horarias del reloj y un gnomon vertical de esa misma altura, que proyecta su sombra sobre la escala de los dólmenes, fijando exactamente la hora diurna de tiempo solar.
Los Tres Juanes
El reloj está ubicado estratégicamente a los pies del cerro de Los Tres Juanes y para su inauguración el Consistorio atarfeño ha preparado la Fiesta del Solsticio de Verano a la que se convoca a todos los interesados a unirse, gratuitamente, a las celebraciones que concluirán más allá de la media noche con diversos y originales actos. De entrada, se celebrarán danzas rituales en honor del sol, la luna, el fuego, el agua y las constelaciones, la actuación del grupo de música celta Bran Ruz, así como diversos espectáculos de fuego, druidas y malabares. En paralelo habrá una fiesta infantil con danzas, juegos y entretenimientos para los más jóvenes que asistan a este evento.
Pero el espectáculo más esperado se producirá en torno a la media noche, con la proyección, sobre las faldas del Cerro de la Ermita de los Tres Juanes, de una macro imagen virtual que reproducirá con exactitud el grupo de constelaciones que, en ese mismo instante, los asistentes tendrán sobre sus cabezas. Para ello se ha estudiado científicamente el momento en que la Osa Mayor y Menor, la Lira, el Carro, Virgo, la Estrella Polar y otras muchas, estén en el firmamento. Y todo ello bajo la luz envolvente y casi boreal de la luna llena.





