Saltar Menú de navegación
Hemeroteca |
ALMERÍA - JAÉN - GRANADA | Personalizar edición | RSS | ed. impresa | Regístrate | Martes, 14 febrero 2012

Granada

GRANADA
Cuando las emociones dan el sobresaliente
Arrancan las VII Jornadas de Aulas Hospitalarias de Andalucía, un servicio que atiende a 5.008 niños de Granada

Cerrar Envía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

Nombre Email remitente
Para Email destinatario
Borrar    Enviar

Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

Nombre* Email*
* campo obligatorioBorrar    Enviar
Cuando las emociones dan el sobresaliente
Antonio Rodríguez, Adelaida González y Antonio López, profesores que dan todo por hacer felices a sus alumnos. SALVADOR CASTRO
AL final todos coinciden en una misma expresión: «Es un trabajo precioso». Son el nexo que necesitan estos niños. Unión entre la rutina que solían llevar, la crudeza de su realidad actual y la vida que quieren alcanzar. Los profesores de aulas hospitalarias son otra cara de la misma vocación. «Los niños tienen problemas serios. De verdad. Y nuestro trabajo es ingeniárnoslas para ver de qué manera puedes recuperar su salud y, al mismo tiempo, participar en la actividad educativa». Antonio Rodríguez es maestro en el área de Salud Mental del Virgen de las Nieves. Él, y otros cuarenta compañeros de toda la Comunidad Autónoma participan desde ayer y hasta mañana en las VII Jornadas de Aulas Hospitalarias de Andalucía.

Bajo el título 'Educación, emociones y enfermedad', Ana Gámez y Antonio Lara, estrenando sendos cargos como delegada provincial de Educación y presidente del Consejo Escolar andaluz, inauguraron el encuentro destacando la importancia de estos maestros «que trabajan para que la enfermedad de los niños no les afecte psicológicamente».

Las comunicaciones y conferencias pretenden centrarse en los estados de ánimo, impresiones afectivas y sentimientos del alumnado y el papel protagonista de estos profesionales de la enseñanza como punto de partida para desarrollar su tarea educativa. Además, trabajarán la incorporación de las nuevas tecnologías de la información como útiles herramientas de trabajo, «una manera muy especial de romper con todo tipo barreras», explica Gámez.

En Granada hay cinco aulas hospitalarias repartidas en los centros sanitarios Virgen de las Nieves, San Cecilio y Santa Ana de Motril. Además de dos clases con dos docentes especializados en Salud Mental Infantil y Juvenil. A lo largo del este curso se han atendido a un total de 5.008 escolares.

«Diseñamos espacios, tenemos grupos de alumnos que cambian constantemente. Eso supone nuevas familias y nuevos centros educativos con los que trabajar», explica Antonio Rodríguez. Y sigue: «Al principio, los padres llegan asustados, vulnerables. Poco a poco se relajan, disminuye la tensión cuando ven que hay un control de la enfermedad y que los niños estudian, juegan, aprenden, ríen... Está todo a la vez: patio, aula, amigos y hogar».

Así, el profesor hospitalario desarrolla su trabajo en un extenso ámbito de actuación, procurando atender educativamente la diversidad de los niños pacientes, algunos de ellos con necesidades muy especiales. El programa docente que desarrollan contempla tanto los aspectos formativos, informativos y curriculares como los de asesoramiento y apoyos psico-pedagógicos y socio-afectivos, siendo siempre la curación de los niños internos el objetivo prioritario de los equipos que trabajan coordinados, según explican desde la Junta.

Oportunidad única

Antonio López traba en el aula del hospital Virgen de las Nieves. «En una época en la que prima lo material, estos niños no hacen más que recordarme la importancia de lo emocional. Somos la otra cara de la moneda en la educación».

Diez minutos hablando con Antonio bastan para descubrir el brillo que se esconde en su mirada al hablar de «sus niños». «Hay un antes y un después», dice conteniendo lágrimas. «Hay alumnos que ya no están y que no puedes olvidar y otros que salen adelante y se reencuentran con la vida».

Unos minutos después, Antonio explica a los presentes la importancia del dibujo que ilustra el cartel de las jornadas: «Lo hizo Julia, una antigua alumna mía, dos días antes de morir. Jugamos con esas variables, por eso cada minuto se vuelve esencial. Cada instante, una vida», termina emocionado.
Opina

* campos obligatorios
Listado de comentarios
Videos de Granada
más videos [+]
Granada
Vocento
SarenetRSS