
A grandes rasgos, esa es la teoría de la Asociación de Colegios de Educación Diferenciada en Europa -María es su presidenta en España-, que promueve clases con alumnos de un único sexo. Con motivo de la jornada que se celebrará mañana en la sede de la Diputación Provincial de Granada a partir de las 10:00 horas, Calvo aprovecha para profundizar en el tema.
-La primera pregunta es obligada, ¿qué es la educación diferenciada?
-Es un modelo pedagógico que está totalmente al margen de religiones, ideologías, políticas y morales. Busca la eficacia académica y la felicidad de los niños. Porque no se puede enseñar a base de hacerles sufrir.
-Pero, ¿en qué se basa?
-Se basa en el aprovechamiento de las diferencias sexuales que existen en el aprendizaje. Hay un reconocimiento científico de los distintos ritmos y periodos cognitivos en niños y niñas. En según qué momentos las niñas van por delante en algunas materias y viceversa.
-¿Cuáles son esas materias?
-Por ejemplo, en infantil y primaria, descaradamente las niñas van delante en lectura y escritura y en todo lo que sea habilidades verbales y destrezas lingüísticas. Una niña de 6 años escribe como un niño de 8. En una clase de niños y niñas, ellos se quedan por detrás y si no reconocemos la diferencia se les tacha de torpes, de vagos, e incluso muchos tiran la toalla. De hecho hay un fracaso masculino muy superior al femenino.
-Y entonces llegan los informes tipo Pisa...
-Efectivamente. El informe nos pone muy por detrás en comprensión lectora. Pero si separamos por sexos, los que se han quedado detrás son los chicos.
-¿Cuándo empiezan a destacar los niños?
-En la pubertad es al contrario. La testosterona tiene mucho que ver con la capacidad visoespacial, razonamiento abstracto, la lógica matemática Y entonces los niños tienen más facilidad con esas materias que las mujeres. Es el momento en que muchas dicen: «Soy de letras». Y no es así. Lo que necesitan es un refuerzo.
-Según tengo entendido, en Alemania la educación diferenciada es algo común, ¿es así?
-En Berlín, la ministra de Educación socialista ha separado sin ningún tipo de complejo a las mujeres para dar un refuerzo matemático y restaurar así la igualdad. Si no, se les está discriminando. Ahora, muchas mujeres alemanas están descubriendo vocaciones nuevas.
-Lo que empieza a quedar claro es que somos dependientes de nuestro cerebro y su evolución, ¿correcto?
-Hay una tendencia por los ideólogos de género a considerar que todo se debe a la cultura y la educación y que nada en absoluto se debe a la naturaleza. Se tiende a pensar que somos idénticos desde que nacemos, que somos bisexuales o neutros. Sin embargo, modernos descubrimientos neuronales demuestran que el cerebro masculino y femenino son diferentes en estructura y funcionamiento. La naturaleza nos marca desde el nacimiento. Basta ver como tenemos ciertas predisposiciones, ellos por los colores fríos y ellas por los cálidos.
-¿Qué aceptación tiene esta filosofía en España?
-Hay una sinrazón terrible en España a reconocer esas diferencias.
-Es que es una teoría que suena antigua...
-No, no es antigua. Es modernísima. Somos idénticos en derechos, deberes, dignidad, humanidad, en promedio de inteligencia Podemos llegar a las mismas metas. Yo quiero que mi hija sea astronauta o ministra de ciencia y tecnología. Si tengo que darle un apoyo en matemáticas, se lo daré. No hacerlo sería discriminarla.
-Es decir, que todos poder llegar al mismo sitio pero por distintos caminos...
-Exacto. Lo que hace falta es dar libertad de elección a los padres. En Estados Unidos, Australia o Alemania no hay ningún tipo de imposición. Aquí nos imponen una educación mixta.
-Si se diera la opción, ¿usted cree que sería elegida?
-Si se diera la opción muchos la elegirían porque hay mucho fracaso escolar, y muchos padres no saben qué hacer con sus hijos. Es una opción que conduce a un desarrollo personal muy equilibrado, no sólo académico. Es una medida que les ayuda a abstraerse del sexo opuesto en la adolescencia y así poder pensar en sí mismos. A no aparentar algo que no se es porque esté él o ella en clase.
-¿También tenemos distintas formas de jugar?
-Radical. Una vez le regalé un camión a una niña y terminó arropándolo y poniéndole colonia. Nos empeñamos en educar a niñas con juguetes de chicos y luego la naturaleza irrumpe como puede. Las normas de juego son diferentes: los chicos se entiende a empujones y puñetazos y en sus juegos lo importante es la actividad que están llevando a cabo. En las niñas lo importante es la conversación. Es muy diferente. Mira un recreo: niños corriendo, niñas en corro.





