El nuevo espacio del mes data de finales del siglo XIII y en él se combina el carácter defensivo de su exterior con el de vivienda en el interior, ya que fue adecuada para este fin en la época de Yusuf I, en la primera mitad del siglo XIV. A lo largo de la historia, este lugar ha recibido diferentes denominaciones: de la Ladrona, de las Damas y de la Sultana. Desde mediados del siglo XIX se le conoce como Torre de la Cautiva, por la leyenda literaria romántica de que en ella estuvo prisionera Doña Isabel de Solís, que posteriormente sería sultana con el nombre de Soraya.
Exteriormente, la Torre de la Cautiva apenas se diferencia del resto. Sin embargo, su interior es uno de los espacios habitacionales más destacados de la Alhambra por su decoración. Se trata de una torre-palacio o Qalahurra, cuya estructura y distribución es la misma que la de las casas y palacios del resto del conjunto monumental.
Este espacio, junto con el Salón de Comares, atesora el más complejo programa decorativo de la Alhambra.








