Así lo ha asegurado, en rueda de prensa, el secretario general de la Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos (UPA-Granada ), Nicolás Chica, quien ha asegurado que la provincia «vive la peor crisis de escasez de agua desde hace 70 años».
En el caso de los ganaderos, la situación se ha agravado con el cultivo extensivo, lo que ha provocado que los trabajadores hayan salido a la calle para pedir a las administraciones que tomen medidas ante una crisis que les ha llevado a abandonar pastos y adquirir piensos por precios «disparados» ante la falta de agua, según el dirigente de UPA. Asimismo, se han producido bajadas superiores al 20 por ciento en la producción de cultivos como el trigo duro, los garbanzos, las habas secas, los guisantes verdes, los limones, los almendros y el viñedo.
Chica ha señalado que en 2006 la provincia de Granada contaba con una superficie cultivada de trigo de 11.400 hectáreas, mientras que hoy hay sembradas unas 6.800 hectáreas, una reducción muy considerable, que también se refleja con otros productos.
Los espárragos verdes, que se encuentran en plena campaña, han sufrido los efectos de la sequía hasta el punto de que se prevén tres millones de kilos menos que en la temporada anterior; y la lechuga, cultivada principalmente en la comarca de Baza, ha reducido su superficie en hasta 350 hectáreas, por lo que la producción se rebajará a 10.000 toneladas.
Escasez
Por otro lado, el secretario de UPA en la provincia de Granada ha considerado que la «grave escasez de agua» se refleja en la cantidad de agua embalsada en Granada , ya que la mayoría de los pantanos se encuentran en situación de emergencia, alerta o prealerta.
En concreto, los embalses de Quéntar y Canales tenían una cantidad de agua embalsada del 69% en 2005 y hoy están al 16% (emergencia); Cubillas y Colomera han pasado del 85% en 2005 al 37% en 2008 (emergencia); Bermejales ha pasado del 85% al 45% (prealerta); la Hoya de Guadix del 68% al 35% (alerta); San Clemente del 14% al 7% (emergencia); y el Negratín del 72% al 41% (alerta). El único embalse de la provincia que ha visto incrementada su cantidad de agua es el embalse del Portillo, que en 2005 estaba al 49,8% y en 2008 está al 93,7%.
Para los agricultores y ganaderos la sequía se nota antes que para los ciudadanos, ya que una de las primeras medidas que toman los responsables de las administraciones es la de cortar los riegos o reducirlos de forma considerable, lo que supone la pérdida de cosechas y la alteración de los gradientes de los campos de cultivo. En definitiva la ruina de sus explotaciones agrícolas y ganaderas.





