Al finalizar la Navidad, ya leíamos los titulares diciendo que los maestros cobraríamos más si disminuíamos el fracaso escolar. Tras revisar el borrador del Plan, no damos crédito a los términos del mismo.
Ahora nos preguntamos: ¿somos los responsables del fracaso escolar? ¿Trabajamos mal porque no cobramos lo suficiente?
Esta información a determinados padres y madres les ayudaría a seguir poniendo en duda nuestra integridad y honestidad; animándoles a desprestigiarnos ante nuestros alumnos/as.
Nos faltaba oír que la falta de valores en nuestra infancia, la ausencia de hábito de trabajo y esfuerzo, la escasez de vocabulario, el exceso de violencia... y todos los males que aquejan a gran parte del alumnado, podemos solucionarlo las maestras y maestros cobrando un poco más.
Sabemos que en la medida que nuestro prestigio disminuya, en la medida que nuestra credibilidad quede en entredicho, el trabajo de trasmitir valores, legados y principios nos va a resultar casi imposible. Parece ser Andalucía pionera en este Plan; suele ocurrir, los experimentos se realizan en los lugares más deprimidos.
¿Qué intentamos conseguir? ¿Que los padres crean o que los hijos e hijas sean? No está de más recordar que estamos en época electoral.
Desde aquí, este grupo de educadoras y educadores queremos animar a los políticos a pensar y consensuar sus planes; recordándoles que afortunadamente y gracias a muchos sacrificios humanos, vivimos en un país democrático en el que la calidad de la enseñanza y la dignidad humana no tienen precio.





