El protagonista del extravagante entuerto es un hombre de 70 años que reside en la localidad de Cenes de la Vega. Como otros tantos vecinos de esta localidad metropolitana, es usuario del autobús de la línea 33. Y en este lugar, público y concurrido, fue donde tuvo lugar el incidente. Según consta en la sentencia a la que tuvo acceso IDEAL sobre este caso, ocurrió el pasado lunes 4 de enero a las tres de la tarde. El usuario del autobús se sentó junto a una mujer que se encontraba leyendo el periódico. Ni corto ni perezoso, pronunció una sola frase antes de perpetrar el ataque. Dijo: «No me gusta que las personas que se sientan a mi lado estén leyendo el periódico, en especial las mujeres». Las razones de tal extraña manía no las llegó a explicar al juez, pero los hechos son los que siguen: «Le arrebató el periódico y abalanzándose sobre ella le ha tocado el pecho izquierdo inmovilizándola contra la ventanilla del autobús».
El revuelo formado en el autobús tras el episodio no pasó desapercibido, ya que tuvieron que llamar a la Policía Local para que interviniese e identificase al responsable del atropello. Lejos de arrepentirse o someterse a la autoridad, cuando los policías llegaron se negó a presentar su documentación mientras insultaba a los uniformados. «Se dirigió a ellos con expresiones tales como mierdas, fantasmas, etc.», versa el texto de la sentencia judicial.
Con ambos episodios, el hombre quedó detenido y ayer fue presentado al juzgado de guardia, donde, tras no negar ninguno de los hechos y conformarse con la condena solicitada por el fiscal, regresó a su casa con una sentencia condenatoria en la mano.
Una multa
Los hechos descritos han sido calificados como un delito de abuso sexual y una falta de consideración y respeto contra los agentes. Por el primero, el anciano ha aceptado pagar una multa de 1.095 euros. A esta cantidad tendrá que sumarle 30 euros por los insultos dirigidos a los policías que acudieron al autobús a detenerlo.
En la sentencia no se contempla ningún tipo de atenuante, como algún trastorno de tipo mental, que haya influido en su comportamiento, más cercano al arrebato violento sin explicación por parte del procesado. Probablemente, porque no la tenía.
rociomendoza@ideal.es








