
A dos ruedas
El camión cisterna tomó la glorieta del Cerro de la Virgen a toda velocidad y al girar perdió el control cayendo sobre un turismo que también hacía la rotonda en esos momentos, según presenció IDEAL. El camión recorrió sobre las dos ruedas de la derecha más de 25 metros y volcó por el empuje de los 4.000 litros de agua que porta para la extinción de incendios, según explicaron los bomberos de Motril que achacaron también el accidente a un fallo en la suspensión del vehículo, el más viejo del parque. «A pesar de su pericia el conductor no pudo evitarlo», aseguraron sus compañeros que señalaron además que el otro conductor se puso «nervioso» al oír las sirenas.
El estruendo y el espectacular vuelco, que presenciaron en directo muchas personas que en esos momentos paseaban por las calles o se encontraban en las oficinas cercanas al accidente, como la de IDEAL, hizo lanzar un grito a todos los testigos, que se temieron lo peor.
Gritos
Todos contuvieron la respiración hasta ver cómo los cinco bomberos salían por su propio pie a través de las ventanas del camión, con las lunas destrozada, y que los dos ocupantes del turismo también salían del coche y se fundían en un abrazo. Todos estaban a salvo. Uno de los bomberos sí resultó herido leve en un hombro, al caerle un compañero encima durante el accidente.
La parte trasera del otro coche quedó totalmente aplastada, por lo que resultó providencial que la pareja viajara sola en los asientos delanteros. El accidente desató el 'fenómeno mirón' en pleno centro y Guardia Civil y Policía Local, que llegaron en apenas minutos, tuvieron que emplearse a fondo para que los vehículos circularan y no se pararan. Aún así se formaron colas. Unos segundos bastaron para que la noticia -que antes de cinco minutos ya estaba colgada en www.ideal.es- corriera como la pólvora por todo Motril y la zona se llenara de curiosos que no querían perderse el 'espectáculo'. La mayoría lo inmortalizaron con sus teléfonos móviles.
El teniente de alcalde de Seguridad Ciudadana, José García Fuentes, también acudió de inmediato para coordinar las tareas e interesarse por el estado de salud tanto de los bomberos como de los ocupantes del turismo. Los centenares de curiosos no se movieron un ápice hasta que una grúa de gran capacidad lograba -una hora después y entre aplausos de los más pequeños- retirar el camión accidentado y los servicios municipales dejaban limpia la calzada. La Policía Local de Motril desvió el tráfico por rutas alternativas hasta que, alrededor de las ocho de la tarde, se retomaba la normalidad en la zona. Los curiosos no se marcharon hasta que no hubo nada más que ver.






