La matrona Blanca Herrera afirmó que, en los libros de Michel Odent, descubrió que lo mejor que pueden hacer los profesionales sanitarios por las mujeres sanas que van a dar a luz es «dejarlas parir en paz».
La ginecóloga África Caño abogó por ofrecer a las parturientas un «equilibrio» entre la calidad técnica de los cuidados y el respeto a la maravillosa experiencia del nacimiento. «Hay que confiar en las mujeres y en la capacidad de sus cuerpos para dar la vida», dijo.
La presidenta de la asociación de apoyo a la lactancia materna, Vicky Linares, rindió homenaje a las mujeres que vencen las dificultades y dan el pecho a sus hijos hospitalizados, gemelos o prematuros, y a las que amamantan a sus bebés mientras ellos quieren, «en contra de su pareja, de su madre, de su suegra y de su pediatra».
La delegada de Salud, Celia Gómez, aseguró que el SAS hace esfuerzos para combinar en los paritorios la seguridad con el respeto al proceso natural del parto y el nacimiento.





