FICHA
-¿Qué hace un médico como usted escribiendo novela negra?
-Buscaban a un galeno que escribiera una especie de manual C.S.I. para aficionados al género negro Y servidor aceptó el reto.
-Pero si a usted le hicieran una autopsia, qué proporción de médico y qué proporción de escritor encontraríamos en su sangre y en su corazón.
-Soy médico hasta la médula, pero mi sangre es una sopa de letras. El corazón, por supuesto, lo mueve todo.
-¿Cuándo le dio esa afición por la escritura?
-Di a conocer mis versos a los quince años, en IDEAL, entrevistado por Bermúdez (q.e.p.d.). Eso fue en 1978. Después, hasta que cambió el siglo, solo publiqué algunos artículos pediátricos, la tesis En mi familia hay varios escritores. Mi padre es genealogista; y mi hermano Pepe fue finalista del Fernando Lara en 2001, como Ruiz Zafón.
-Al publicar libros se cuenta usted ya entre la larga nómina de médicos humanistas y escritores que han existido y que existen.
-Me halaga su consideración. La primera vez que alguien me encuadró así fue al presentarme como pregonero de la patrona de Alcalá la Real. ¿Se acuerda de esos test psicotécnicos que nos hacían al final del Bachillerato? Pues a mí me recomendaron encauzarme hacia profesiones como periodista, médico, cura o payaso. Si se fija bien, son muy parecidas. Ya ve... Los médicos, debajo de la bata, tenemos piel, no escamas. Somos multitud los que, proviniendo de la ciencia, disfrutamos practicando algún arte. Hasta el malafollá del doctor House toca la guitarra.
Granada
-En su novela hay muchos escenarios granadinos y muy cercanos. Tal vez algunas personas se puedan identificar en la obra.
-Que figure el bar 'Braserito' o la Alhambra es natural en la obra de un enamorado de Granada. Los paisajes son reales, no así el paisanaje. El autor, cuando no inventa el cien por cien, hibrida personajes del pasado con fantasmas presentes, les cambia el color del pelo, el oficio, el apodo. A veces, sólo toma prestado el nombre como un homenaje, un guiño sorpresivo. En mis relatos, confecciono robots con retales de carne humana; y a veces cobran vida. Pero quien se reconozca en algún robot, es que no ha considerado bien el conjunto; o es un poco paranoico.
-La obra que usted ha escrito, además de tener un argumento atractivo, es muy didáctica porque le da al lector muchas clases de medicina.
-Ese era el requisito del director de la editorial Berenice (Grupo Almuzara) Javier Fernández. Un manual novelado con explicaciones médicas y forenses. Para ello, me sustenté en mi relato inédito: 'El presidiario y la viuda'
-Su 'Autopsia de la novela negra' se subtitula 'Todo lo que necesita saber para escribir género negro'. ¿Con esta obra se aprende a hacer una novela de ese género?
-Agatha Christie, Dashiell Hammett o Raymond Chandler no necesitaron manuales. Pero la mayoría nos beneficiamos de ellos. Nunca estorba un consejo. He dicho en el libro que para escribir género negro sólo hay que sintonizar con la mala leche inherente a todo ser humano.
-¿Piensa usted escribir una continuación? Se lo digo porque la obra se presta a ello.
-Me alegro de no haberme cargado al detective, porque parece que Demetrio puede dar mucho juego.
Submundo
-Cárcel, prostitución, mafias, drogas ¿Conoce usted personalmente el submundo que retrata?
-Yo sólo me he fumado medio porro en mi vida, y fue en un banco de la placeta de Gracia, en 1979 ¿Quiere que mi suegra me deje sin arroz este domingo? En lo demás, escribo de oídas. Películas, documentales, lecturas, y esos veinte años trabajando, casi siempre, con gente de zonas marginales, seres desheredados de la fortuna.
-De todos los escritores de novela negra, ¿cuál es su preferido?
-Hombre, como es colega, citaré a Sir Arthur Conan Doyle. Me gusta James Ellroy, el de 'La dalia negra'. Y no quiero olvidarme de Vázquez Montalbán.
-¿Tiene usted publicadas más obras que nada tengan que ver con la novela negra?
-Varias. Por ejemplo, 'Relatos de amor y fango', con los que retomé mi contacto con las letras en 2002. También tengo 'El tercer nido', una novela misteriosa ambientada en el Realejo; 'Sucaelo', donde nace la memoria, que narra la vida del primer chamán de Andalucía hace 3.000 años. Y próximamente verá la luz 'Casi siempre brilla el sol'.








