
En la Alpujarra, por Navidad, congregaciones hogareñas, donde se cantan villancicos a golpe de zambomba y pandereta. Cantares impregnados de dulzura, nostalgia y, a veces, de una ternura compadecida, triste y amarga como la hiel. Estrofas que a más de uno le anegan el alma. En la mayoría de las moradas, cuando se acerca la Navidad, se extraen las figurillas de la caja de cartón para montar el portalico.
Diversidad
Cada año, con un poco de imaginación, se podía uno imaginar el portal de Belén en la cueva de la Umbría de Juviles. En este tranquilo lugar podría estar el Nacimiento del Niño Dios. En Trevélez se encontrarían las chacinerías y jamonerías; en Laroles los tamborileros; en Órgiva los alfareros y molineros; en Busquístar la encuadernadora; en Lanjarón las fuentes saludables, el Balneario, los apicultores y 'Molinillas' y Pablo 'El peluquero' haciendo buñuelos; en Cáñar 'Piquiniqui' vendiendo papas y castañas; en Carataunas Juan de Dios y Mateo cocinando choto al ajillo; en Soportújar, Romero pisando uva y Domínguez trabajando en su carpintería; en Pampaneira, Mauricio elaborando tabletas de chocolate y el nieto de Luis criando pavos.
Asimismo,en Bérchules podrían ubicarse los pastores y ganaderos; en Cádiar, los zapateros y sastres; en Rubite, los panaderos, en el Barranco de Poqueira los telares e hilanderas; en Pitres los pescadores de su 'puerto'; en Pórtugos, el curandero de animales y aves Antonio 'El Rulo'; en Torvizcón, Polopos y Sorvilán, las bodegas vinateras; en Lújar, los cosecheros de algarrobas; en Castell de Ferro, los pescadores; en Albuñol los labradores y 'Pegaso' el artesano del esparto; en Murtas y Turón los troveros; en Ugíjar, Pedro y demás confiteros; en Válor, Federico elaborando queso; en Mecina Bombarón, Fernando el ex alguacil tocando la corneta; en Lobras, las minas de cobre; en Albondón, Cervilla arando viñedos; en Cástaras, los 'Baños del Piojo'; en Almegíjar, las mujeres cocinando fritaílla





