Los hechos fueron denunciados por la adolescente durante las fiestas de la localidad, en agosto de 2006, donde se encontraba pasando unos días de vacaciones, invitada por una familia. La persona responsable de la joven, su tutor, la acompañó al hospital la noche que regresó a casa después de sufrir los supuestos abusos sexuales. Su denuncia y declaración conllevó el internamiento en centros cerrados de tres menores y el ingreso en prisión de un adulto por su presunta participación.
El fiscal de Menores calificó los hechos como abusos sexuales. Según el escrito de acusación provisional al que tuvo acceso IDEAL, se consideraba que los menores se pusieron de acuerdo entre sí, y además con un cuarto adulto, para mantener relaciones sexuales con la menor inglesa, de 15 años, cuando se encontraban todos en una discoteca del pueblo.
Cuatro jóvenes
El fiscal considera que aprovecharon la realización de noviazgo que la chica mantenía con uno de los menores del grupo para satisfacer su «ánimo libidinoso». El estado de embriaguez de la niña también es destacado por la acusación pública como una circunstancia que valió a los presuntos agresores para consumar sus intenciones. El relato de hechos describe cómo la joven salió primero con uno de los chicos, con el que tenía una relación, en dirección a una era cercana donde se estuvieron besando. Pero en este punto se torció la situación. Según el fiscal, aparecieron los otros jóvenes y abusaron de la niña, e incluso llegaron a consumar el acto sexual, aprovechando su estado de embriaguez y su desconocimiento del idioma español. Cuando llegó a casa, llorando, su tutor la llevó al hospital y formularon la denuncia en contra de los adolescentes.
El distinto grado de participación en los hechos explica la diferencia de las condenas solicitadas por el fiscal. Los 18 meses de internamiento en un centro semiabierto es la pena más baja solicitada y le correspondería a uno de los presuntos autores de los abusos, que tuvo una participación menos activa.
Mientras la agresión se consumaba, y según sostiene el Ministerio Público, la chica intentaba negarse en vano rodeada por los chicos, mientras lloraba.
Negativa
El único adulto que supuestamente participó en los abusos ingresó en prisión sin fianza tras denunciar la joven los hechos descritos. El letrado de este imputado defendió la inocencia de todos los imputados al decir que «la relación fue consentida». Según pudo saber este periódico, el adulto quedó en libertad tras ser procesado.
El acuerdo previo al que llegaron todas las partes impidió que los tres menores llegaran a ser juzgados. Los tres chicos, dos de ellos de 17 años, y un tercero de 16, quedaron en libertad tras el acuerdo y tras detectarse contradicciones en la declaración de la chica.





