«No nos aprendemos libros enteros, memorizamos esos fragmentos que todo el mundo subraya, entregando la palabra a todo tipo de personas. La clave es cómo narrar. Nosotros miramos a la persona a la que nos dirigimos. Buscamos la textura del texto. A partir de ahí establecemos la lectura», explica Rodríguez Menéndez.
A modo de misionero pedagógico, Rodríguez Menéndez se recorre Andalucía, y en cada paseo congrega a muchas personas que quieren seguir sus pasos memorizando un pedacito de obra en la cabeza y en el corazón, y narrándolo mientras miran a los ojos.
Entusiasmo
Este proyecto pertenece al Pacto Andaluz por el Libro y está abierto a quien quiera elegir un texto, por pequeño que sea, y asistir a tres encuentros de cuatro horas cada uno, donde se le facilitarán técnicas básicas para aprender a narrarlos (www.personaslibro.org). «Sólo se necesita entusiasmo», asegura Rodríguez Menéndez.
Catalina Fernández es una de estas entusiastas seguidoras. A los turistas que visitaban la Alhambra les regaló ayer un poema de Pedro Salinas. «Qué le voy a hacer. Me fascina Salinas desde toda la vida. Me habría encantado conocerlo. Y recitarlo aquí, junto a la Alhambra, es emocionante». Su compañera, María Cabrillana, asistió a los talleres y ayer vino expresamente desde Marbella a lanzar al aire un trozo de 'La vida según el deseo', de Víctor Mañas. Berta Gallego, psicóloga asturiana, emocionó con 'Desiderata', un texto anónimo escrito en 1965, encontrado en la vieja iglesia de Saint Paul, de Baltimore. «Anda plácidamente entre el ruido y la prisa, y recuerda qué paz puede haber en el silencio. Vive en buenos términos con todas las personas, todo lo que puedas sin rendirte. Di tu verdad, tranquila y claramente; escucha a los demás, incluso al aburrido y al ignorante. Ellos también tienen su historia. Si te comparas con otros, puedes volverte vanidoso y amargo, porque siempre habrá personas más grandes y más pequeñas que tú», declamó Berta.
«Nutre tu fuerza espiritual para que te proteja en la desgracia repentina. Pero no te angusties con fantasías -continuó-. Muchos temores nacen de la fatiga y la soledad. Junto con una sana disciplina, sé amable contigo mismo. Tú eres una criatura del universo, no menos que los árboles y las estrellas.Y te resulte evidente o no, sin duda el Universo se desenvuelve como debe. Por tanto, mantente en paz con Dios, de cualquier modo que lo concibas y cualesquiera sean tus trabajos y aspiraciones. Mantén en la ruidosa confusión paz con tu alma. Con todas sus farsas, trabajos y sueños rotos, éste sigue siendo un mundo hermoso. Ten cuidado, esfuérzate en ser feliz». Berta quiso recordar este texto «por su extrema actualidad y sabiduría». Según los integrantes de este proyecto, las 'personas libros' son más necesarias que nunca porque «nos estamos acercando peligrosamente a ese mundo en que sólo se veía televisión que describía Bradbury en Fahrenheit 451».





