El presidente de la asociación, Ángel García, indicó que a través de estas jornadas se ha querido sensibilizar a toda la gente que tiene alojamientos rurales sin declarar para que los «legalicen».
«La verdad es que hay mucha gente que no está inscrita en el registro de Turismo, o sea, que es ilegal lo que hace. Y en toda la Alpujarra, posiblemente, existen mil casitas rurales dedicadas al turismo rural sin estar declaradas, y esto, entre otras cosas, perjudica mucho a los que están dados de alta», añadió.
Según García Carpintero, «la mayoría de las casas sin declarar dedicadas al turismo rural son de extranjeros que las comercializan en sus paises. Y el problema de esto es que no nos llega ningún tipo de recurso a nosotros».
Ángel García también comentó que los ayuntamientos de la Alpujarra tendrían que arreglar esta situación. «Nosotros desde la asociación, como es privada, lo que estamos intentando hacer es que la gente se conciencie y se legalice. Y para eso hemos celebrado estas jornadas. Pero repito, son los ayuntamientos lo que deberían de impulsar la legalización de todo lo que no se encuentre legalizado, en este caso, en materia de turismo».
El jefe de servicio de Turismo, Fernando Fernández Villalobos, manifestó que había sido invitado a las jornadas «con objeto de exponer la normativa turística, para, y a través de la campaña que la Asociación Turismo Alpujarra está llevando a cabo, se legalicen todos los establecimientos que no lo están, que parece ser que son muchos».
No es un capricho. «Para que la asociación capte más asociados y cumplir sus objetivos de fomento y promoción, necesita que los asociados estén legalizados, porque de lo contrario no pueden entrar dentro de las políticas de subvenciones y de promoción que lleva a cabo la Junta de Andalucía», advirtió Fernández Villalobos.





