
Un grupo de padres en busca de actividades extraescolares para sus hijos constituyeron la Asociación Joven Orquesta Sinfónica de Granada (JOSG) en 2003, aunque el origen remoto de esta agrupación es la asociación Ángel Barrios y, aún antes, el Coro Federico García Lorca.
La orquesta sobrevive sin dinero público, aunque recibe ayuda 'en especie': por ejemplo, el Centro Cultural Manuel de Falla cede cada año el auditorio para uno de sus conciertos, y el Ayuntamiento facilita algunas instalaciones en el Centro Cívico del Zaidín para ensayar. La pequeña entrada que cobran en sus actuaciones les permite autofinanciarse sin que los padres tengan que aportar ningún dinero extra.
Sin embargo, Juan de Dios Morales, responsable del archivo musical de la asociación y padre de la benjamina de la orquesta, una 'chelo' de 13 años, pide más respaldo. «No necesitamos subvenciones; necesitamos apoyos. Las instituciones tienen que apoyar iniciativas de este tipo que forman músicos para incorporarse al mercado laboral», señala este padre, que subraya la paradoja de que las orquestas importantes, como la OCG, estén llenas de extranjeros porque «casi no hay músicos del país».
En ese sentido, la JOSG complementa la tarea de formación de otros grupos, como la Orquesta Joven de Andalucía (OJA) o las de los conservatorios, donde estudian o han estudiado la mayoría de estos chavales. La asociación promueve también una orquesta escuela en la que una veintena de niños de 10 a 14 años tocan instrumentos de cuerda dirigidos por Donald Lyons, viola de la OCG. Morales recuerda. además. que, aunque este tipo de orquesta joven es 'rara' en España, en Europa central disfruta de gran tradición.
Pero pertenecer a una orquesta no es sólo una forma sana de relacionarse con otros jóvenes los fines de semana. «Estoy convencido de que les da ventaja para encontrar trabajo», explica Delgado, que asegura sentirse «como un entrenador de un deporte minoritario». «Para cualquier trabajo tienes que demostrar una suficiencia personal, pero inmediatamente después de que el que te va a contratar comprueba que tocas tu instrumento a un buen nivel, quiere saber cómo te adaptas al grupo, y eso viene dado por tu formación: dónde has tocado, con quién, si conoces el repertorio Y todo eso se aprende en una formación como la nuestra», añade el músico.
Gira en Francia
Una de las actividades de las que más orgullosos se sienten los músicos, sus padres y su director es su participación, el pasado verano, en la reunión de orquestas jóvenes Eurochestries que se celebró en la ciudad gala de Pons, con participación de formaciones de Francia, Reino Unido, Rusia, Ucrania, Eslovenia y la República Checa. Además de una minigira individual por la región de Charente-Maritime, la JOSG ofreció dos conciertos junto al resto de los músicos europeos. Todos coinciden en que la experiencia fue muy enriquecedora para los chavales, no sólo por el reto artístico que representaba, sino por el intercambio de experiencias, la convivencia con músicos de otros países y hasta las dificultades lingüísticas.
El viaje es el tercero que la orquesta hace al extranjero, pero los jóvenes músicos confían en repetir este verano. «En Francia nos encontramos con que no sólo representábamos a Granada, sino a España: éramos 'los españoles'», recuerda Gabriel Delgado. «Sin embargo, aquí nadie se enteró», comenta, algo apenado, Francisco García Doménech, tesorero de la asociación y padre de una 'viola' de 15 años. «A ellos les haría ilusión que aquí se les conociera», añade María José Serrano, presidenta y madre de dos violinistas de 19 y 14.
Ensayos
Los chavales, procedentes del área metropolitana de Granada, pero también de otros puntos de la provincia -por ejemplo, de Motril-, se juntan algunos sábados para un ensayo intensivo, mañana y tarde. «Al tener más tiempo de convivencia, veo al grupo más saludable, más compacto», explica Gabriel Delgado, que está contento de haber consensuado el calendario de ensayos y la elección del repertorio. «Antes ensayábamos todos los sábados y siempre faltaba alguno. Era un poco tedioso y desanimaba a los que sí iban. Ahora todos tienen una agenda y se hacen responsables de ella», recuerda.
La mejora de su página web a comienzos de este curso les ha permitido, por ejemplo, entrar en contacto con un grupo de estudiantes extranjeros del programa Erasmus interesados en tocar con la JOSG. Pero los aspirantes deben tener la suerte de tocar un instrumento que en ese momento se precise. «La orquesta necesita un equilibrio entre instrumentos. Hacemos dos audiciones anuales para captar músicos, porque siempre hay movimiento: gente que sale a orquestas profesionales o que se muda de ciudad», explica el director.
Conciertos
La orquesta inaugura hoy domingo su temporada de conciertos con una actuación 'privada' en el Teatro del Zaidín con motivo de la inauguración del curso académico en el Instituto de Enseñanza Secundaria Miguel de Cervantes, su anterior sede y local de ensayos, donde aún trabaja cada sábado la orquesta-escuela de la JOSG, los más pequeños.
En cuanto a la temporada de conciertos públicos, la JOSG interpretará obras de Brahms y Vieuxtemps el día 2 de diciembre, de nuevo en el Teatro del Zaidín; el 16 de diciembre actuará en la iglesia de Víznar, en cuyo albergue celebrará la orquesta su encuentro trimestral; el 2 de enero de 2008 tocará 'La Bella Durmiente' de Tchaikovsky y zarzuela en un espectáculo con la bailarina Caterina Grudtsina, en el Auditorio Manuel de Falla; el 12 de enero ofrecerá un concierto en el Palacio de Congresos de Granada y el 9 de febrero, en el espacio escénico de Churriana de la Vega.
Pese a esta apretada agenda, los promotores de la JOSG lamentan que no haya más ciclos de música clásica en la provincia. «Se da una situación paradójica -comenta Morales-. Hay una enorme demanda social de música clásica y, por ejemplo, los conciertos de la OCG están siempre llenos. Sin embargo, tengo conocidos en Motril, Almuñécar o Baza que nunca han visto una orquesta sinfónica en sus pueblos». Esta joven orquesta, lamenta, podría cubrir ese vacío y llevar la música sinfónica a todos los puntos de la provincia, pero los ayuntamientos no están por la labor: muchos concejales de Cultura prefieren programar sevillanas para garantizarse el lleno en sus auditorios.
«Hay una gran brecha entre la provincia y la capital -corrobora Gabriel Delgado-. La Orquesta Ciudad de Granada la pagan todos los granadinos de la provincia. Pero, ¿cuándo va a ir la OCG a Huéscar? Para muchos la música clásica sigue siendo élite. Y eso es un error».
igallastegui@ideal.es





