
La denuncia formulada el pasado año por las familias de Las Gabias señalaba a esta maestra como responsable de conductas inapropiadas con el alumnado que atendía en este centro educativo. Los padres denunciaban que «gritaba a los niños», les impedía acudir «a los servicios», presentaba manías como ir corriendo entre filas de mesas y pararse en seco para apoyar su trasero en una mesa No contenta con estos comportamientos la tomó con un pequeño que por una patología intelectual se veía obligado a recibir terapia psicológica en el Hospital Maternal. La profesora cuestionada, según la versión facilidad por los padres del menor, recomendó a los progenitores que el menor abandonara la terapias con los psicólogos y dejar la educación del peque en sus manos. Este niño padece un trastorno intelectivo que lo aísla bastante y para enterarse de cualquier orden hay que dirigirse a él de forma directa y con mucho tacto. El padre de este menor asegura que lo pasaron «muy mal» con esta maestra y denuncia la «inoperancia de los servicios de inspección educativos que no hicieron prácticamente nada pese a conocer el caso».
El delegado provincial de Educación, Antonio Lara, comentó ayer que los servicios de la inspección trabajan en un informe que estará terminado en breve y será entonces cuando adopten una decisión sobre qué hacer con esta maestra, siempre respetando todos los derechos laborales que la amparan.
La dirección del colegio donde ejerce en estos momentos la docente comunicó a IDEAL el miércoles la dificultad que conlleva trabajar con una persona que mantiene comportamientos impropios de una maestra. Pidieron a la delegación de Educación una solución definitiva para evitar que el próximo curso otro colegio de la provincia se encuentre con este mismo problema. La maestra, entrevistada por este periódico, lo niega todo.








